Lección tras lección en Rodas

MUCHOS ITALIANOS, ALGUNOS GRIEGOS Y CUATRO ESPAÑOLES ATRAPADOS EN ATENAS: al viajar hay que estar preparado para dormir en un lugar distinto al que tenías previamente programado. Esto nos ocurrió al dejar Lucca. Al salir del aeropuerto de Pisa las azafatas de Ryanair nos metían un poco de prisa para salir cuanto antes, nunca habíamos notado nada igual. Al poco de salir el capitán del avión se comunica con los pasajeros para decirnos que, debido al fuerte viento, no podemos aterrizar en Rodas, nuestro destino, y que aterrizaremos en Heraklion, Creta. No pasa ni media hora cuando nos comunica de nuevo que tampoco se puede allí y que será en Atenas donde aterrizaremos. Y así fue. Parece que la prisa se debía a la posibilidad de llegar a Rodas antes que el viento.

En Atenas nos bajan del avión y nos dicen que a las cuatro horas saldremos para Rodas. Mientras nos dan unos vales, de 5 euros cada uno, para canjearles por bocadillos. Llegado el momento nos dicen que hay que esperar otras cuatro horas. Nuevos vales, tanto bocadillo ya mosquea. Pasadas dichas horas nos comunican que volaremos a la isla de Kos y de ahí en barco a Rodas. Nos montamos en el bus que llega a la terminal donde está el avión, pero un grupo de italianos nos gritan diciendo que nos bajemos. Todos bajamos. Los de Ryanair, a través de Olympic Air, nos dan dos opciones: o a Kos y barco o pasar la noche en el aeropuerto y en ferry desde Atenas a Rodas al día siguiente.

Se empiezan a formar corrillos, surgen pequeños líderes, se hacen llamadas a no sabemos dónde, se pide volver a Italia, a lo que siempre contestan que no. Una italiana creó el lema de la revuelta: “ o Rodi o niente”. Los griegos hablaban muy enfadados entre ellos y el tono de alguna azafata hacía todos nosotros fue bastante descortés, no es que es que estén enfadados, es que muchos griegos hablan así. Como la cosa fue subiéndose de tono vinieron hasta seis policías y un encargado de más alto nivel. Este nos dijo que sí, que podíamos volver a Italia, pero a Bolonia. Después de otra llamada nos dieron hotel y se comprometió a buscar un avión para el día siguiente. Nosotros  preguntábamos a las encargadas de Olympic Air a parte, nos decían que no sabían si habría barco desde Kos a Rodas o no, ni siquiera barco desde Atenas. Vamos, que estaban más despistadas que nosotros.

Al hotel llegamos hacia las dos de la madrugada y a las seis sonó el teléfono para que bajáramos en media hora porque el avión iba a salir pronto. Por fin despegó y a la media hora aterrizamos en una Rodas soleada. Era cierto, el día anterior había sido muy ventoso, no hubo vuelos ni ferris, por lo tanto tampoco habríamos podido llegar en barco desde Kos.

Durante el día anterior nosotros dudábamos si seguir a unos o a otros; si hacer caso al que más habla o no, o al que más grita tal vez cargado de razón o al más calmado que nos trata de engañar. En cualquier caso:

Lección número 1: hay que distanciarse de la muchedumbre cuando está excitada.

RODAS, UNA CIUDAD CARGADA DE HISTORIA: Rodas nos ha llegado y llenado. Pasear por la ciudadela es un placer, si por el día se ve bullicio por el ajetreo de los turistas, por la noche está silenciosa. El entramado actual de sus calles es medieval de la época de los Caballeros, pero su historia se remonta a siglos atrás.

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Puerta medieval en Rodas
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Calle de Rodas

Rodas es la isla más grande del Dodecaneso y siempre ha sido codiciada desde la antigüedad por varios pueblos debido a su excelente situación geográfica entre Oriente y Occidente. Ya en el 1100 a.C. los dorios fundan Lindos y kámiros.

En el 305 a.C. el Rey de Micenas intentó conquistar la ciudad, no lo consiguió; se cuenta que los rodos vendieron la maquinaria de guerra que abandonaron y con lo conseguido construyeron el Coloso de Rodas, una de las siete Maravillas del  Mundo Antiguo, que representaba al dios Helio, dios del sol; fue destruida por un terremoto en el 227 a.C.

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Donde estaba el Coloso
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Rodas
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Muralla de Rodas

Entre los siglos V y III a.C. Rodas pertenece a Grecia y alcanza gran esplendor, se construyen templos y anfiteatros, como los que vimos en la misma capital, Rodas y en Lindos. En el Museo Arqueológico de Rodas se pueden observar muchas estatuas de los diversos períodos de este Período Helenístico. También en dicho museo se pueden ver esculturas de su posterior Período Romano, Bizantino y reproducción de alguna casa Otomana.

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Calle de Rodas

Más tarde, en 1309 los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén se establecen en Rodas al ser expulsados de Tierra Santa. En los dos siglos que están construyen edificios, castillos como los de Monolithos y kámiros, así como las murallas de Lindos. La calle de los Caballeros, en Rodas capital, es un buen ejemplo de ello, en ella está la Casa Spanioli. Los caballeros daban asilo y protección a los peregrinos que iban a Tierra Santa y están en Rodas  hasta 1522, cuando Solimán El Magnífico conquista la isla y los Caballeros se marchan a Malta. Al pasear por Rodas se pueden ver en su paisaje urbano mezquitas e iglesias cristianas, es la herencia de su propia historia. El Imperio Otomano dura hasta 1912 donde los italianos ocupan la isla hasta 1943, en el 1945 la ocupan los alemanes hasta que más los ingleses se encargan de administrar la isla hasta que pasa definitivamente a Grecia en el 1947.

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Calle de Rodas
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Calle de Rodas

Actualmente Rodas está tomada, sobretodo en verano, por los turistas. Casi la totalidad de la población de la isla vive gracia al turismo.Lección número 2: aprende de los lugares interesantes.

LAS DOS CARAS DE LA ISLA DE RODAS:

Un día recorrimos  la costa más turística de la isla, la que lleva al hermoso pueblo de Lindos. La vista, según llegas, no deja indiferente a nadie: un pueblo blanco con su acrópolis en lo alto y el mar azul de fondo. Subimos a la acrópolis y en ella se ven vestigios de su Época Griega, Romana y de la Edad Media con los Caballeros.

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Lindos

Las vistas son fenomenales desde ella. Al bajar es una delicia recorrer el pueblo bajando hasta la playa en la que daban ganas meterse, pero aún el agua estaba un poco fría. De esta ciudad era Cares, el escultor del Coloso de Rodas; Cleóbulo, uno de los siete sabios de Grecia; también predicó San Pablo, por lo que sugerimos que se hermane con Burgos dado que es uno de los patrones de nuestras Fiestas Locales, así en la Feria de Tapas que se celebra en las mismas podíamos degustar también los famosos vinos blancos que aquí se producen.

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Vista desde la Acrópolis de Lindos
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Lindos

Seguimos por la costa parando en algunos parajes, como Haraki o Stegkena, donde en la playa de al lado se rodó la película “Zorba el Griego”.

Otro día recorrimos la otra costa, donde no se ve ningún hotel como en la anterior. Todo es naturaleza con un paisaje entre montaña y el mar. Nos adentramos por pueblos de interior, como Ebonas y Apolonia, a los pies del monte Llias, hasta llegar a Monolithos, donde se ve el castillo medieval. Volvimos por pueblos de la costa, en Kritinia había otro castillo. Al llegar a Kámiros nos encontramos cerradas las excavaciones de la antigua ciudad, aún no nos habíamos acostumbrado a que aquí los horarios de los museos son distintos y suelen cerrar hacia las tres de la tarde.

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Hacia Kámiros

La compensación la tuvo el llegar antes al Valle de las Mariposas, Petaloudas, de camino a Rodas. Le anduvimos prácticamente a solas; es una delicia subir por el sendero viendo el paisaje de este valle donde en mayo acuden mariposas  atraídas por el olor de sus árboles.

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Valle de las Mariposas, Petaloudas

Lección número 3: hay que salirse del camino marcado.

DORMIR EN UNA CASA DE 600 AÑOS: en Rodas nos quedamos en el Hotel Attiki, www.hotelattiki.com . Es una casa de hace 600 años, de la época medieval de los Caballeros, justo al lado de la calle del mismo nombre y en plena ciudad vieja. Es un hotel totalmente recomendable, la amabilidad y efectividad de sus dueños es asombrosa, siempre está pendiente de las necesidades de las personas alojadas. Nos solucionó algunas cuestiones y nos recomendó algunas tabernas locales donde comimos muy bien. Son inolvidables los buenos desayunos en la terraza y los gatos que rondan el hotel.

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Balcón del hotel

Lección número 4: guíate por los buenos comentarios.

SIMI NO PUDO SER: en Grecia nunca se sabe, a veces por el viento, otras por “problemas técnicos” tampoco llegas donde quieres. La no rentabilidad, la improvisación, incluso la falta de profesionalidad en algunos casos puede llevarte a que no se cumplan los planes que parecían totalmente posibles el día anterior. Eso nos pasó cuando pretendimos ir a Simi. La compañía habitual cambia los horarios cada semana; encontramos otra compañía a la que compramos los billetes, pero el primer día soplaba un viento muy fuerte y no salió el barco; lo entendemos, pero al día siguiente no había nada en contra y el barco no salió cuando no había ninguna causa creíble; eso sí, nos devolvieron el dinero. Total, que no pudimos ir a Simi.

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Llegamos al barco, pero no salió

Lección número 5: ten paciencia.

Por otra parte, muy necesaria cuando se viaja.

Vuelta al mundo 2011/12

 

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