El vino que sueña

Había una vez un tonelero llamado Venancio que fabricaba decenas de toneles para que el vino de la bodega durmiera un tiempo en su cómodo interior. Un día a Venancio, mientras serraba rítmicamente la madera de roble con la garlopa, le dio por pensar que el vino también soñaba. -Algo que viene de la tierra, es acariciado por el aire y por la lluvia hasta que se convierte en ese líquido sabroso que nos alegra, tiene que tener sueños propios – se decía con gesto reflexivo. Venancio, animado por esta … Sigue leyendo El vino que sueña