Ballenas en Cape Cod

Vamos a empezar por el final: fue espectacular,  emocionante e increíble. Avistar ballenas, tan de cerca y en su medio natural, fue algo único. Ver a tantas, oyéndolas a veces, unas a lo lejos, otras a escasos metros hasta casi tocarlas, fue excitante. Sentirlas ahí al lado, soltando un chorro de agua por el espiráculo, nadando despacio en la superficie, zambullirse con elegancia al sumergir la cola como un gran abanico que se desaparece en el mar fue asombroso.