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Jerusalén, la convivencia necesaria

Ciudad Vieja

La historia de Jerusalén se remonta a tiempos aún más antiguos que los del Rey David y su hijo Salomón, allá por el 1000 AC y posteriores. Paseando por las enmarañadas callejuelas de la Ciudad Vieja crees sentir y percibir, si no fuera por tanta tienda para turistas, el aroma del origen del judaísmo, o cuando Jesús estuvo aquí  hasta su crucifixión o, aún más tarde, cuando Mahoma ascendió a los cielos para recoger el Corán. Todo hace que Jerusalén sea considerada Ciudad Santa para las tres religiones monoteístas.

Ciudad Santa

Tal vez los Z también sintieron algo especial cuando, quizás,  entraron, como nosotros, en la Iglesia del Santo Sepulcro mientras se oía al almuecín de la mezquita de al lado llamar a la oración. Todos ellos tolerándose, conviviendo en paz, en esta paz tan frágil que se respira aquí y que puede ser rota por cualquier chispa en cualquier momento.

Estando nosotros allí hubo un enfrentamiento entre musulmanes y judíos ortodoxos en la Explanada de las Mezquitas al entrar estos últimos en ella; ni unos ni otros eran muchos, pero basta cualquier provocación para que se exalten las pasiones. El día anterior habíamos estado al lado, en el Muro de las Lamentaciones, y habíamos notado la presencia de muchos efectivos policiales y del ejército.

De hecho no nos dejaron acercarnos a la Mezquita, la cual se ve desde otros puntos de la ciudad, como desde el tejado del Hospicio Austriaco, muy cerca de la Puerta de Salomón. En el Muro de las Lamentaciones se ven hombres rezando, su parte es más amplia que la dejada a las mujeres, rezan separados. Dicho Muro es parte de lo que fue el Templo de Salomón, construido en el siglo X, actualmente la Cúpula de la Roca y otra mezquita están en su lugar, de ahí su nombre, Explanada de las Mezquitas; y ese es el problema: que para todos es sagrado.  

Todas las religiones tuvieron su presencia aquí a lo largo de los años, pero la historia ha corrido tanto que los sentimientos y las creencias se han cruzado en muchas ocasiones con las espadas y las balas; el compartir tolerándose, sin imponerse, es la única solución.  Si no, todos pierden, aunque unos más que otros, Israel tiene más armas que los denominados Territorios Palestinos.

Belén

Una de las ciudades de dichos Territorios es Belén, está muy cerca de Jerusalén; allí fuimos cogiendo el autobús 21 muy cerca de la puerta de Damasco.

puerta de damasco
Puerta de Damasco

Lo más sorprendente del viaje, y a la vez decepcionante, fue ver el muro que Israel ha edificado separando tierras y personas. Es lamentable que a dos pueblos que deben convivir juntos les separe un muro en el siglo XXI. Cuando en Belén preguntamos que si veían duradera la situación actual, de ausencia de intervención bélica, nos respondieron: esperemos.

belen
Belén

Afueras de Jerusalén

Tal vez los Z también entraron a la Ciudad Vieja de Jerusalén por la Puerta de Jaffa y caminaron por las callejuelas hasta dar con la Vía Dolorosa donde se encuentran los diversos lugares por lo que Jesús llevó la cruz; ahora la cruz la llevan algunos turistas ya que  es mucho el turismo religioso que atrae esta ciudad.

El Huerto de los Olivos está en el Monte del mismo nombre, nada más salir por la Puerta de los Leones. Hay unos olivos muy viejos por lo que se cree que allí es donde oró Jesús; como todos los lugares relativos a su vida, te lo crees o no; pero lo cierto es que, aunque es difícil saberlo todo con exactitud, en el Huerto de los Olivos se respira un aire espiritual de paz.

huerto olivos
Huerto de los Olivos

Mar Muerto

En el Mar Muerto lo que sí que puedes hacer es flotar sin dificultad en sus aguas debido a la salinidad que hay, unas diez veces más que en el resto de los mares. Hay varios puntos en los que te puedes bañar, pero como hacía un poco frío al principio preferimos experimentarlo en la piscina del Ein Gedi Spa cuyo agua proviene de dicho mar, el cual está a 416 metros bajo el nivel del mar, siendo así el punto más bajo de la Tierra. Era una sensación muy curiosa el que, te pusieras como te pusieras, te ibas hacia arriba flotando como los astronautas en la Luna. Al atardecer mejoró y nos acercamos a la orilla del mar donde se aprecia un paisaje blanquecino por la sal, incluso había gente flotando. Nos volvimos en autobús a Jerusalén.

mar muerto
Mar Muerto

Tel Aviv

Tel Aviv y Jerusalén están separadas por solo unos 71km y un abismo. En Tel Aviv-Yafo, muy al contrario que en Jerusalén, apenas se ven judíos con traje negro, llevando el sombrero y sus clásicos tirabuzones o ellas vestidas también de negro o prendas oscuras con faldas largas y el pelo ligeramente cubierto; muy pocos vimos, incluso, con la kipa, el gorrito redondo que llevan ellos en la cabeza. En esta ciudad bañada por el mar el ambiente es más relajado, tampoco ves soldados con el arma, lo cual no quiere decir que no haya personas de seguridad en lugares concurridos, como en centros comerciales.

tel aviv
Tel Aviv

Pasear por el Promenade desde nuestro apartamento alquilado en www.vrbo.com frente al Hilton hasta Yafo, o Jaffa, era muy agradable con el buen tiempo del primer día, incluso comimos  unos excelentes platos en una terraza al aire libre frente al mar.

yafo
Promenade hacia Yafo

Tel Aviv fue el primer asentamiento judío y donde Ben Gurión proclamó la independencia de Israel en 1948 como consecuencia de los acuerdos de las Naciones Unidas donde se había aprobado un año antes la partición de Palestina en dos Estados: uno árabe y otro judío; estos acuerdos no fueron aceptados por países árabes y dio lugar, ese mismo año, a la primera guerra entre dos pueblos. Israel ganó, militarmente siempre gana.

Yafo

Yafo tiene un sabor antiguo y con historia, aquí estuvo Napoleón en 1799, asedió la ciudad y la saqueó, también se encuentra la casa de Simón el Curtidor que alojó a Pedro, discípulo de Jesús.  Paseamos por sus calles encontrándonos, como ya ha sido bastante habitual en todo nuestro viaje, con parejas de novios haciéndose las consabidas fotos.

yafo
Yafo

Otro día anduvimos hasta el mercado artesanal de Nachalat Binyamin, de vuelta vimos algunos edificios de la escuela Bauhaus, los cuales constituyen la Ciudad Blanca, patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003. Ya en el apartamento preparando el equipaje, pensábamos que este país tiene muchísimas posibilidades turísticas. Esperemos que, aún más, tenga posibilidades de encuentro, de paz, de convivencia. Seguro que los Z. desean lo mismo. Los actos violentos, vengan de donde vengan, no benefician a nadie; solo consiguen retrasar el proceso de paz y encerrarse cada cual en sus ideas. Avanzar por vías pacíficas es necesario.

Vuelta al mundo 2011/12