Ronda

3 recorridos por Ronda 3

Antes de empezar y sin complejos, os vamos a dejar 5 recomendaciones para recorrer Ronda en verano a pleno sol.

5 recomendaciones fáciles para aguantar el calor

  1. Botella de agua congelada en la mano.
  2. Comida ligera.
  3. Siesta cuando el calor aprieta
  4. Salir de noche a tapear de paseo.
  5. Levantarse de madrugada a ver las estrellas.

De poco nos sirvió el GPS para encontrar nuestro alojamiento en la calle Pinsapar. Hubo que dar vueltas y vueltas, preguntar, conducir por callejuelas cuesta abajo, meternos en algún callejón, hasta llegar por fin al aparcamiento cercano a la casa, justo enfrente de la Sierra de las Nieves.

Esta entrada en Ronda por la Avenida de Málaga hasta la estación de ferrocarril, para salir una y otra vez a la gasolinera, no mostraba ni un poquito de lo que esconde esta extraordinaria ciudad. Una vez superado el laberinto, el premio estuvo garantizado: lo resumimos en estos tres recorridos por Ronda.

Recorrido del río Guadalevín

La erosión producida por este pequeño río, afluente del Guadiaro, es el origen de la garganta llamada El Tajo, que divide en dos a Ronda. Los adjetivos sobran, hay que ir a verlo. Tan sorprendente como la altitud de este desfiladero (98 metros), es el Puente Nuevo, construido a finales del siglo XVII ante la necesidad de expansión urbana. Además, fue acueducto para abastecer de agua al barrio de la ciudad.

El puente desde distintos lugares

Para una buena visión del puente desde abajo, hay que descender hacia el cañón, por el camino que empieza en la Plaza María Auxiliadora, al lado de la escultura de San Juan Bosco.

Ronda
Puente Nuevo de Ronda

Las vistas de la garganta y la vega del Guadalevín, con la Sierra de Grazalema al fondo, se disfrutan desde el Mirador de Ronda, el que está cerca de la plaza de toros.

Ronda
Mirador de Ronda sobre la Vega del Guadalevín

Otra visión estupenda la ofrece el Mirador de Aldehuela, desde donde se aprecia la profundidad del Tajo y se ve la Casa del Rey Moro a la derecha. Más al fondo y a menor altura, está el Puente Viejo, de principios del siglo XVII.

Los baños árabes

Justo antes del Puente Viejo, donde desemboca el Arroyo de la Culebras, está el Puente de San Miguel y, a lado, los Baños Árabes, una construcción de la época de máximo esplendor de Ronda, durante el sultanato granadino. Este tipo de establecimientos tenían una doble función: eran parte del ritual religioso y foco de vida social. Su ubicación junto a las puertas de la ciudad permitía a los forasteros lavarse antes de entrar, como si de una mezquita se tratase.

Baños Árabes, Ronda
Baños Árabes, Ronda

El agua se captaba mediante una noria y se llevaba por un pequeño acueducto hasta donde estaba la caldera y un aljibe. El baño era de vapor, producido al echar cubos de agua sobre el suelo caliente.

Recorrido urbano

Desde el barrio en ladera donde está la calle de Pinsapar, frente de la Sierra de las Nieves y el río Guadalevín, íbamos hacia el pequeño mirador en la calle Juan José de Puya, con vistas a la muralla, luego por Calle de la Virgen de los Dolores, con la Capilla de la Virgen de los Ahorcados en un extremo, hasta la Plaza Carmen Abela.

Una parada en algunos bares

Muy cerca de la Plaza Carmen Abela está la zona de bares como El Lechuguita, que nos conquistó, y Las Martirio. De ahí se sale a la Carrera Espinel, para pasear por la zona comercial hasta la plaza de toros.

Vista desde el Parador Nacional

La Plaza de España puede ser el comienzo de cualquier recorrido. Está en el centro de la ciudad, con un flamante Parador desde donde empezar un paseo de espectaculares vistas hasta el Mirador de Ronda y la Alameda del Tajo.

La plaza de toros

La plaza de toros, visita obligada, queda en frente de la oficina de turismo.

Plaza de toros, Ronda
Plaza de toros, Ronda

Construida en el siglo XVIII, es una de las plazas de toros más bonitas del mundo. Contiene un museo del toreo como fenómeno cultural, una colección de armas de fuego y una colección de arneses de la Casa Real de Orleans. Si completas el círculo y regresas a la Plaza de España no dejes de visitar el Centro de Interpretación del Puente Nuevo.

Otras plazas al cruzar el Puente Nuevo

Al cruzar el Puente Nuevo casi lo primero que se ve es el mural “Ronda a los viajeros románticos”, en sus azulejos hay citas de algunos escritores que se han inspirado en esta ciudad.

Ronda
Mural dedicado a los Viajeros Románticos en Ronda

La calle Tenorio lleva a la Plaza de María Auxiliadora, con vistas estupendas. Toca ahora recorrer el Ronda más señorial del Palacio de Mondragón, donde está el Museo Municipal y la Casa-Palacio del Gigante con el Museo Joaquín Peinado, un pintor cubista nacido en Ronda.

Ronda
Ronda

Cerca está la Plaza de la Duquesa de Parcent, realmente bonita, con la Iglesia de Santa María la Mayor y el Ayuntamiento. Un tirón más nos lleva hasta la Puerta de Almocábar que da a la Plaza Ruedo Alameda y a la Calle San Francisco de Asís, que no hay que perderse, por las tiendecitas que tiene.

Ronda
Ronda

En la Puerta de Almocábar te puedes tomar un respiro en uno de los bares y seguir por las murallas de Ronda hasta la Casa del Rey Moro, donde se puede explorar la mina de agua y los jardines colgantes.

Ronda
Puerta de Almocábar

Recorrido literario

En el Centro de Interpretación del Puente Nuevo se reproducen algunos de los textos literarios sobre Ronda, escritos por novelistas como James Joyce en su Ulises:las gloriosas puestas de sol y las higueras de los jardines de la Alameda y las extrañas callejuelas”.

Hemingway aquí se dejó inspirar para escribir Fiesta.  Hay críticos que dicen que Rilke cobró fuerzas en Ronda para seguir escribiendo; y Lorca, y Cernuda, y tantos otros.

De Ronda recuerdo estar en la terraza de madrugada, sentir la brisa, oír el ladrido de los perros a la luna, como el diálogo de un solista con la orquesta y pensar qué buen lugar para parar es éste.

Ronda es para tomársela sin prisas, saborear los muchos rincones que tiene y disfrutar las inmensas vistas.

Ronda
Murallas de Ronda

Zahara de la Sierra

Ronda fue una parada en nuestro viaje a Islantilla y el Algarve Portugués. También hicimos el Caminito del Rey. De camino paramos en Zahara de la Sierra, ya en la provincia de Cádiz y enclavado en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

Embalse Zahara de la Sierra
Embalse Zahara de la Sierra

Zahara de la Sierra tiene un interesante casco histórico, está declarada Conjunto Histórico. Una vez que se aparca hay que ir subiendo hasta la plaza. Una vez arriba se aprecia el embalse del río Guadalete; pero donde mejor se ve, a la vez que unas estupendas vistas del pueblo, es subiendo un poco más, hasta el castillo del S. XIII, donde está recuperada la Torre del Homenaje.

Zahara de la Sierra
Zahara de la Sierra

Desde luego que Zahara de la Sierra es un pueblo para callejear encontrando la Torre del Reloj, la Ermita de San Juan de Letrán y las terrazas para aliviar el calor.

Lago Oeschinensee, Suiza

Kandersteg, montañas y lagos por Suiza

El paisaje de Suiza es envolvente; por todos lados montañas, ríos, lagos, viviendas típicas. En Kandersteg tuvimos concentrada toda esta belleza.

El camino hasta Kandersteg desde Burgos lo hicimos en dos jornadas: una haciendo noche en Brive la Gallarde y la otra hasta el destino, haciendo una parada larga en Annecy, ambas en Francia.

Annecy

Ya conocíamos Annecy, por eso mismo os apetecía volver a parar. Es un pueblo al lado de un lago, con un largo paseo a su orilla, donde también se puede uno bañar.

Annecy, Francia
Annecy, Francia

Las calles no han perdido su encanto, a pesar de que estén llenas de turistas; al fin y al cabo, todos tenemos derecho a disfrutar de los bellos lugares.

Intercambio de casa en Kandersteg

Ni siquiera sabíamos de la existencia de Kandersteg, hasta que, después de escribir a todos los posibles socios en Suiza, nos contestó una pareja de holandeses que tenían una joya de apartamento. Lo tenían muy bien acondicionado, con todo lo necesario en vacaciones, incluso ambiente hogareño y flores en el balcón. Lo mejor eran las vistas.

Una vez más, fue un acierto realizar un intercambio de casas con todo lo que ello aporta. Podéis leer nuestra entrada sobre las ventajas de un intercambio de casa aquí.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Kandersteg

El primer día descubrimos el pueblo a pie, se recorre en poco tiempo. La estación de tren, la oficina de turismo, polideportivo, dos supermercados, panadería, alguna tienda que otra, granjas, hoteles y casas de vacaciones al estilo de la montaña suiza.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Entre el personal que se veía por la calle, dependiendo de la hora, estaban los turistas, que llegaban a pasar la noche, montaban en uno de las dos telecabinas y se iban; los excursionistas de domingo, que venían cuando hacía buen tiempo en el tren por la mañana, se hacían la caminata hasta el Lago Oeschinensee o Sunnbüel y regresaban por la tarde.

Frente a nuestra casa veíamos pasar continuamente a los scouts de todos los países, prácticamente eran nuestros vecinos.

Ya por la tarde Kandersteg se quedaba un tanto vacío, entonces salíamos a pasear en medio de una naturaleza que no te cansas de contemplar.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Era una gozada estar por estar en un sitio así, sin prisas, casi sin coches, porque allí acaba la carretera y los que quieren seguir ruta en automóvil tienen que embarcarlo en los vagones del tren que atraviesa las montañas por un túnel, hasta aparecer, después de 14 kilómetros, en el cantón de Valais.

Scout International Centre

En todos los viajes te encuentras con algo inesperado. En este caso, además de los paisajes imponentes de Suiza y de Kandersteg en particular, fue descubrir que en este pueblo se encuentra el Scout International Centre.

International Scout Centre, Kandersteg, Suiza
International Scout Centre, Kandersteg, Suiza

Hay cabañas de madera y un albergue. Nos contaron unos scouts españoles que, para ir allí, había que reservarlo al menos con un año de antelación.

Seguro que vivirán una buena experiencia: la convivencia con personas de otros países.

Lago Oeschinensee

Para subir al lago Oeschinesse se puede hacer de dos formas: andando o en teleférico. Lo hicimos andando para disfrutar de las vistas de Kandersteg, que se va tornando más pequeño, tramo a tramo, hermoso entre las montañas que lo rodean, da la impresión de estar muy escondido.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

La caminata por el sendero no es muy dura, merece mucho la pena llegar hasta el lago Oeschinesse, otro lugar rodeado de montañas. Desde allí se pueden hacer algunas caminatas si se desea. Después de tomar algo en la cafetería, nos propusimos andar un poco más para apreciarlo desde otros ángulos, antes de regresar a Kandersteg por el mismo sendero que habíamos subido.

Lago Oeschinensee, Suiza
Lago Oeschinensee, Suiza

Sunnbüel

Otra opción para ver Kandersteg desde las alturas es coger el teléferico, muy cerca del pueblo, que sube a Sunnbüel. Desde allí se puede tomar el camino hasta Daubensee. Es más bien liso, sin grandes subidas. Como es corriente en Suiza, buenos paisajes.

Sunnbüel, Suiza
Sunnbüel, Suiza

En Daubensee hay un albergue, por si se quiere descansar antes de seguir; nosotros seguimos un tramo más y nos dimos la vuelta para coger de nuevo el teleférico.

Thun

Thun está muy cerca de Kandersteg. Es un pueblo que merece la pena recorrer, sus calles quedan a los pies de su castillo del siglo XII.

Thun, Suiza
Thun, Suiza

Después, una estupenda opción es rodear el lago Thunersee hacia Interlaken. Son muchos los puntos en los que resulta obligado pararse para disfrutar las vistas de este lago, como las que tuvimos tomando un baño a las afueras de Thun, caminando un poco a la orilla del lago.

Berna

Desde Kandersteg se pueden hacer excursiones en el día: yendo hacia Spiez y bordeando el lago Thunersee se llega a Berna.

Berna, Suiza
Berna, Suiza

Berna es la capital de Suiza y su casco antiguo es Patrimonio Mundial de la UNESCO. Desde el aparcamiento ya vimos, desde arriba, que Berna prometía. Adentrándonos en la ciudad, lo más característico son las arcadas, llamadas “lauben” de una calle larguísima; los comercios estaban protegidos ante el tiempo adverso. De ella parten otras calles que llevan a plazas con fuentes y rincones entrañables.

Berna, Suiza
Berna, Suiza

Conociendo Berna ya teníamos una visión de Suiza, rural y urbana, donde las montañas marcan las fronteras y los habitantes de un lado hablan en un idioma diferente de los del otro, mantienen su identidad cultural y también su sentido de pertenencia a una confederación.

Lucerna

Dejamos con pesar nuestra casa de intercambio en Kandersteg y nos fuimos a descubrir otros lugares de Suiza.

La primera parada fue Lucerna, otra ciudad con un lago para no perdérselo.

Nos alojamos en el hotel Richemont, recomendable. Este hotel es también una escuela de hostelería, por lo tanto, los desayunos que preparaban estaban buenísimos.

Desde el hotel llegamos al centro de Lucerna dando un paseo: a una orilla estaba el lago de los Cuatro Cantones, en la otra orilla, jardines. Así se llega al famoso puente medieval Kapellbrücke. Este puente está techado y es de madera, no es el original ya que sufrió un incendio, pero se reconstruyó tal como era. Las flores a lo largo de él le dan una belleza singular.

Lucerna, Suiza
Lucerna, Suiza

Saliendo del puente está el caso antiguo, con sus calles y plazas, algunos edificios tienen frescos pintados en sus fachadas.

Desde Lucerna se puede ir al monte Pilatos, que atrae a muchos visitantes en días de sol. También visitamos algún pueblo de alrededor del lago como Weggis; o te encuentras vistas como las de Lungerer See.

Lungerer see, Suiza
Lungerer see, Suiza

Winthertur

Muy cerca de Winterthur estaba el destino en el que íbamos a pasar unos días, en casa de una estudiante que acogimos un curso en la nuestra. Los viajes son también momentos de reencuentro.

Winthertur es una pequeña ciudad que tiene plazas con encanto. A las afueras, en una elevación, se puede visitar la colección de arte privada, que fue comprada por Oskar Reinhart a lo largo de su vida, y ahora alberga la Villa Reinhart y sus jardines.

Zurich

Nuestro recorrido por Zurich, la capital financiera y universitaria, fue muy completo.

Primero dimos un paseo en barco por el lago, para apreciar bien la ciudad.

Después anduvimos por el casco antiguo, donde está la iglesia románica que fundó Carlomago, Grossmünsterm, hasta llegar a la universidad donde estudió Einstein. La biblioteca, diseñada por Calatrava, merece una visita.

Para terminar, saliendo de la universidad, se tienen unas buenas vistas de esta dinámica ciudad con tiendas exclusivas en las que no entramos.

Zurich, Suiza
Zurich, Suiza

Lago de Constanza

Muy cerca de Winterthur está Kreuzlingen, haciendo frontera con Alemania. Al otro lado está la ciudad alemana de Constanza. Allí se coge el transbordador hasta Meersburg, un bonito pueblo desde donde hacer una amena ruta turística : el parque de Afferberg Salem, donde habitan muchos monos en semilibertad, que se acercan a comer cacahuetes.

Afferberg Salem, Alemania
Afferberg Salem, Alemania

Antes de volver al ferry se puede ir a los palafitos de Unteruhldingen y darse un baño de descanso en las pequeñas playas del lago.

Palafitos de Unteruhldingen, Alemania
Palafitos de Unteruhldingen, Alemania

Cataratas del Rin

También desde Winterthur se puede ir a las famosas cataratas del Rin, incluidas en casi todos los viajes organizados por agencias, con montones de turistas; no obstante, nos gustaron.

Cataratas del Rin, Suiza
Cataratas del Rin, Suiza

Sin embargo, nosotros disfrutamos mucho más en otras cascadas más pequeñas donde podíamos bañarnos.

Suiza es un lugar singular, paradójicamente sus montañas son frontera y punto de unión, allí se juntan idiomas y culturas. Sin pertenecer a la Unión Europea es un símbolo de Europa.

Vuelta a casa por Lago Maggiore

La vuelta a casa la hicimos por Italia para ver el lago Maggiore. En la entrada os lo contamos.

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