La localidad segoviana de Sepúlveda sorprende por su rica historia, manifiesta en los edificios de su casco histórico; la naturaleza del Parque Natural de las Hoces del río Duratón, con la mayor reserva de buitres leonados de España; la gastronomía, representada por su lechazo asado en horno de leña y el Festival de Humor en la Calle, Corderititito, que se celebra en mayo. Sepúlveda es para disfrutarla; si se pernocta algún día, mucho mejor. Así lo hicimos junto con nuestros compañeros de Castilla y León Travel Bloggers y fuimos tratados de maravilla por asociaciones y entidades locales.
Vista panorámica de Sepúlveda
Antes de llegar al centro de Sepúlveda conviene pararse en alguno de sus miradores. El de Zuloaga lo encontramos en la carretera SG-232 viniendo desde Segovia. La vista obliga a detenerse y aventurar lo que nos esperaba durante el fin de semana.

Historia en Sepúlveda
Antigua Cárcel de Sepúlveda
El Centro de Interpretación de la Antigua Cárcel de Sepúlveda está junto a la Oficina de Turismo, en la Plaza del Trigo y al lado de la Plaza de España. Margarita, la encargada, nos hizo una introducción antes de recorrer el edificio. Este empezó a utilizarse en 1543 y dejó de funcionar como prisión en 1984.

Centro de Interpretación de la Antigua Cárcel de Sepúlveda
En la planta baja están los calabozos. Los textos de famosos escritores que sufrieron encarcelamiento nos hacen reflexionar sobre la idea de privación de libertad: Cervantes, Miguel Hernández, Quevedo, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Jovellanos.
Subimos a la primera planta, en la que vivía el jefe de prisión. Hay paneles explicativos en puertas correderas que se abren y cierran.
En la segunda planta están las celdas, en un ala estaban las mujeres y en otra, los hombres. Las condiciones eran duras, ya no solo el frío, tenían que comer de pie ya que el plato estaba sobre una repisa. En esta planta vimos una recreación de la oficina del jefe de la prisión y el lugar donde los presos recibían a las visitas.
Visita teatralizada con Sepúlveda Viva
Al terminar la visita a la Antigua Cárcel nos esperaba Alejandro y la Srta. Mardomingo, de Sepúlveda Viva.
En la plaza destacan los restos de los tres torreones del castillo, parte de la muralla árabe del siglo X, los balcones de la casa que se añadió en el siglo XVI y la espadaña en el torreón central con dos campanas. En esa casa nació el escritor y periodista Francisco de Cossío.
El recorrido se hizo muy ameno y didáctico, mientras el guía nos contaba la historia de algunos edificios, la Srta. Mardomingo aparecía donde menos lo esperábamos y completaba la explicación añadiendo datos y humor.
La Historia de Sepúlveda y sus alrededores sería extensa de relatar. A modo de resumen os contamos que se han encontrado hallazgos del Paleolítico Inferior, Superior y de la Edad de Hierro. Los romanos, los visigodos y los árabes también se asentaron por la zona. En el año 940 fue repoblada por Fernán González. Alfonso VI otorga en 1076 los Fueros y es en la época en que Sepúlveda alcanza su esplendor. Había quince iglesias y convivían gentes cristianas, árabes y judías.
Casa del Moro
Seguimos por las calles de Sepúlveda y nos detuvimos en la llamada “Casa del Moro”, o de los Proaño. Tiene en su fachada una escultura de Fernán González decapitando, según la leyenda, al Alcaide Abubad.

La Stra. Mardomingo también nos contó que entre la casa y el “Jardín de la Señora”, hay un pasadizo subterráneo donde ella pudo reunirse con el general carlista Balmaseda, no se sabe de qué hablaron y qué pasó, pero Sepúlveda no fue atacada por el general.

A escasos metros de la casa de los Proaño está la casa de las Conchas, pues tiene tres en su fachada. Se desconoce por qué razón, ya que Sepúlveda no está en el Camino de Santiago.
Teatro Bretón
Con la imagen de estas historias llegamos al Teatro Bretón, donde la Srta. Mardomingo nos declamó, de forma maravillosa, un fragmento de Don Juan Tenorio en las escalinatas de la calle. Este teatro fue comprado por Esteban Sanz y Sanz en 1911 por 251 pesetas. Para devolvérselo al Ayuntamiento con la condición de que no lo pudiera vender y se dedicara a uso teatral. Hoy en día en él se celebra el Festival de Teatro Aficionado de Sepúlveda.

Iglesia El Salvador
Subimos a la iglesia románica más antigua de la provincia de Segovia, El Salvador, del siglo XI. Es de una sola nave y cuenta con un pórtico con arcos en su exterior, por el que discurre, tras la misa de Minerva, la procesión del Corpus Christi cada tercer domingo de mes. Nosotros la representamos con la dirección de la Srta. Mardomingo: uno movía el incienso, otra tocaba el tambor, otros llevaban el palio y el resto éramos la parroquia que desfilamos de la iglesia al pórtico.

La Virgen de la Peña
Otra de las cinco iglesias que quedan en Sepúlveda es la que visitamos al día siguiente con Margarita: Ntra. Sra. La Virgen de la Peña, patrona de Sepúlveda. Es una iglesia románica del XII con pórtico es del siglo XVI. Hay que fijarse bien en el tímpano de la puerta de entrada y en los detalles exteriores.

Este fue nuestro recorrido por la historia de Sepúlveda, donde cada día a las 9 de la noche una campana, la zángana, de la espadaña de la plaza, toca 33 veces rememorando el toque de queda que antaño anunciaba que las siete puertas de la Sepúlveda amurallada se cerraban con las siete llaves.
Museo de los Fueros
El Museo de los Fueros está en otra de las iglesias que quedan en Sepúlveda, la de los Santos Justo y Pastor, frente a la Casa del Moro, de la familia de los Proaño, y declarada Monumento Nacional en 1931. Esta iglesia románica, siglos XII-XIII, se ha rehabilitado para albergar este museo tan importante, nada más pasar la Puerta de Azogue.

La iglesia está formada por tres naves con imágenes, esculturas, paneles explicativos sobre Sepúlveda y sus Fueros, coro y cripta. El retablo es del siglo XVIII. El mecenazgo de familias como los Proaño y los González fueron contribuyeron a la riqueza artística de esta iglesia. También están las siete llaves de las siete puertas del Sepúlveda amurallado.

Los Fueros concedidos por Alfonso VI en 1076 otorgaron a Sepúlveda privilegios económicos, civiles, penales, exenciones tributarias que contribuyeron a la repoblación. Gracias al fuero, vino mucha gente a estas tierras entonces fronterizas. Lo que hubieras hecho hasta ese momento no importaba. Eso sí, se imponían castigos muy fuertes a los que infringieran la ley.

¿Qué son los Fueros?
Una estupenda explicación de los que son los fueros la encontramos en un panel del museo:
“Los fueros son conjuntos de normas por los que se rige una ciudad o una villa. Están otorgados por el Rey o por el Señor que tiene jurisdicción sobre esta tierra. Con la reconquista los fueron conllevan una serie de privilegios e incentivos que buscan atraer a nuevos pobladores. Los fueros otorgados a los territorios de frontera son especialmente generosos por los peligros que podrían sufrir los nuevos pobladores. Con los fueros surge un nuevo ordenamiento jurídico que hace evolucionar las leyes y la relación de dependencia entre señores y vasallos.”
Naturaleza en Sepúlveda
Parque Natural de las Hoces del Río Duratón
El recorrido por las Hoces del Río Duratón y la iglesia de San Frutos, dentro del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón lo hicimos con Álvaro, de la Casa del Parque. Nos contó que allí está la mayor colonia de buitres leonados del mundo, unos 806. La segunda está en el Parque Natural Hoces del Río Riaza. En el parque que visitamos también está el águila real y el halcón peregrino.
El paisaje de las hoces surcadas por el río Duratón, que nace en Somosierra es espectacular, con la iglesia de San Frutos a la vista. Al oeste, el mar de pinares sobre arenas silíceas y los pinos sujetando las arenas. El río Duratón marca el cambio de suelo a roca granítica. Son 25 km de río y de cañones hasta el embalse de Burgomillodo. Sabinas y enebros son los árboles que nos acompañan.

Iglesia de San Frutos
La iglesia toma el nombre de uno de los tres hermanos, Frutos, quien con Valentín y Engracia, en el siglo VII, dejaron su acomodada vida en Segovia y se retiraron a estos parajes dedicándose a la vida contemplativa. Cada uno de los hermanos eligió su cueva-ermita. Muerto Frutos, sus hermanos se fueron a Caballar donde los musulmanes les cortaron la cabeza.
Milagros de San Frutos
Las Mojadas del Caballar
Cuentan que una vez, llovió mucho. Un pastor vio algo dentro del agua que resultó ser las cabezas de los hermanos. Desde entonces los cráneos son reliquias que propician la lluvia y por eso se le llama el Milagro de Las Mojadas del Caballar.
Milagro de la Cuchillada
San Frutos es el patrón de Segovia, está representado en la catedral con un libro y una vara de avellano, por el milagro de la Cuchillada, al impedir que los sarracenos accedieran a la ermita donde se había refugiado gente del pueblo. Frutos les dio el alto dos veces y la tercera dio con la vara de avellano en el suelo y se abrió la tierra. Los cascos de los caballos quedaron marcados en la roca cual cuchillada.
Milagro de la Despeñada
Una vez, habiendo ya muerto Frutos, una mujer y su marido realizaban la romería a San Frutos desde Segovia. Para la mujer era el sueño de su vida llegar hasta el monasterio. Tanto era así que el marido sintió celos y cuando iban caminando por el paraje de las Hoces la empujó al vacío. Cuando se despeñaba, ella imploró ayuda al santo, que la oyó y la salvó cogiéndola en sus brazos mientras caía. Ella se quedó a vivir en el monasterio y quiso ser enterrada aquí.
Milagros de la piedra santa
La conocida como piedra santa de San Frutos es un sillar bajo el altar del que se dice que era la piedra sobre la que dormía el santo. El milagro que realiza es curar la hernia si se dan tres vueltas enteras.
Tradición y realidad
Los milagros narrados por Álvaro, nuestro guía, nos hacían pensar en la extraordinaria fantasía que encierran estas leyendas. Sin embargo, ayudaban a reflexionar sobre tantas cosas que nos ocurren hoy. Hay una parte de nuestra historia que quedó olvidada, sin escribir, y que las visitas a estos lugares épicos rescatan.
La iglesia románica del Priorato se fundó en el año 1100 y el monasterio estuvo habitado hasta 1835 por los monjes benedictinos, dependiente de Santo Domingo de Silos, Burgos.
Hoy existe el camino de San Frutos, de 80 kilómetros en cinco etapas entre la catedral de Segovia y Villaseca. Desde esta localidad se accede a un aparcamiento, si no se ha ido andando, desde el cual se va fácilmente a la ermita de San Frutos.
Casa del parque
Para completar el recorrido por las Hoces del Río Duratón recomendamos visitar la Casa del Parque, en la antigua iglesia de Santiago de Sepúlveda, siglos X-XIII, restaurada a finales del siglo pasado.

Álvaro nos introdujo en este Centro de Interpretación, pionero en Castilla y León; en su nave rectangular hay información sobre el paraje natural de las Hoces, de roca caliza, cuyo origen es la sedimentación de seres vivos con conchas o huesos.
Los buitres leonados son los protagonistas de la fauna. Detectan las corrientes térmicas y las utilizan para subir. Otros buitres los ven y se apuntan a la corriente. Por eso los vemos volar en grupo. Incuban los huevos tanto macho como hembra.
Por una pasarela se accede a la cripta subterránea donde recientemente se ha hallado un grupo de tumbas antropomorfas que estaba antes de que se construyera la iglesia. Por unas escaleras se sube al coro donde hay un plano de Sepúlveda amurallada con las siete puertas de y sus siete llaves.
Marcha nórdica
Al lado de la iglesia de Ntra. Sra. La Virgen de la Peña hay un mirador, en el que nos esperaba Nuria, de Territorio Rampinge, para introducirnos en la marcha nórdica. Este deporte permite que se trabaje el 90% de la musculatura por lo que aporta muchos beneficios a nuestra salud, pudiendo ser practicado a cualquier edad. El equipo es sencillo, puesto que solo se requieren los bastones que también se usan en el ski de fondo.
Territorio Rampige lo componen dos personas venidas de Madrid que se han quedado a vivir en la zona y tiene el objetivo de llevar la marcha nórdica en la España rural. Ofrecen diferentes tipos de rutas: Teatralizadas, con cata de cerveza artesana, adaptadas al grupo, nocturna con luz frontal y muchas más que podréis ver si visitáis su web.

Después de tomar contacto con los bastones y explicarnos algunas reglas básicas, empezamos a caminar un tramo de la Senda de los dos ríos practicando la marcha nórdica, hasta la Puerta de la Fuerza. De este punto regresamos a la Casa del Parque. Nos gustó este deporte, que se puede llevar a cabo de forma individual, en grupo, por afición o compitiendo.
Gastronomía
Decir Sepúlveda es decir lechazo asado. En la Plaza de España hay varios restaurantes a los que acuden visitantes, principalmente de Madrid, a probar este plato que proviene del cordero churro.
Hay que pararse y entrar en las pastelerías de Sepúlveda; las rosquillas y magdalenas que probamos estaban exquisitas.
Festival de Humor
Entre tanta historia, naturaleza y gastronomía, Sepúlveda ha encontrado una nueva atracción: el Festival de Humor en la Calle.
Lo organiza, desde hace tres años, la asociación Corderititito. Si visitáis su web, allí explican por qué se pusieron este nombre.
Durante la cena que nos ofrecieron en el local de la Sociedad Gastronómica Sepulvedana, mientras cocinaban unos huevos fritos con patatas para chuparse los dedos y unas rosquillas caseras de aúpa, nos contaron lo ilusionados que están ante este festival, que quiere convertir a Sepúlveda en referente del humor en la calle.

La próxima edición, el III Festival de Humor en la Calle, se celebrará los días 9, 10 y 11 de mayo; esta vez el homenaje será a Goma Espuma, sus dos integrantes estarán en Sepúlveda. Les deseamos muchos éxitos en su promoción del humor, tan necesario cada día.
Alojamiento
Sepúlveda tiene varios alojamientos. Nosotros nos quedamos en La Posada de San Millán, una posada del siglo XI con un patio interior muy buen cuidado.

Tanto en toda la zona común de la casa, como en las habitaciones, hay muchas antigüedades que dan a la Posada de San Millán un encanto de antaño con la comodidad de hoy. Todo estaba muy limpio; los desayunos, buenísimos; el personal, muy amable. Totalmente recomendable. Desde el jardín la Posada de San Millán hay una bonita vista de Sepúlveda, una localidad que nos aportó mucho, tanto su patrimonio como sus gentes.

