Almagro, una visita a la historia

El Campo de Calatrava es una de las zonas volcánicas más importantes de Europa. Aquellos cerros que habíamos visto el día anterior, viniendo desde Manzanares, de camino a Almagro, eran volcanes estrombolianos.

Hay unos 240 volcanes en toda la región https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3308998.  Con ese dato la guía captó la atención del variopinto grupo que formábamos los visitantes de Almagro en esa soleada mañana de julio.

La Orden de Calatrava y la Plaza Mayor de Almagro

El interés de la visita turística se mantuvo vivo cuando ella explicó el origen y la historia de la singular Plaza Mayor de Almagro. Su forma alargada se debe a que fue el lugar donde  entrenaban los caballeros de la Orden de Calatrava.

Escudo de la Orden de Calatrava

Esta institución había elegido Almagro como residencia de los maestres y centro gubernativo de sus posesiones desde el siglo XIII. Lo curioso es que el color de los balcones de la plaza sea verde y no rojizo como el almagreb, tan común en la zona. Se pintó de azul en época de los borbones, pero el paso del tiempo hizo que se fuera oxidando hasta convertirse en verde. Ahora nadie se atrevería a pintar las ventanas de otro color.

Plaza Mayor de Almagro

Otro rasgo peculiar es que esté acristalada, como en el norte de Europa. Se debe a la influencia de los banqueros alemanes Fúcares y de sus administradores, Wessel y Xedler, que protagonizaron la vida económica en Almagro en los siglos XVI y XVII. El relato de sus negocios fue uno de los temas principales de la visita y no poco interesante, porque nos mantuvo la atención a pesar del calor, que apretaba más y más a medida que avanzaba la mañana.

En una de las esquinas de la plaza se encuentra la antigua iglesia de San Agustín, hoy parte del Museo del Teatro, donde se exponía Escenificando a Cervantes.

Iglesia de San Agustín

El Patio de los Fúcares

Jakob Fugger amasó la fortuna mayor de su época, por lo que es considerado uno de los antecesores del capitalismo. Gracias a él, Carlos I llegó a ser Emperador del Sacro Imperio y deudor suyo por siempre. Las valiosas minas de mercurio de Almadén y las de plata de Sevilla quedaron en manos de los Fúcares. Fueron muy hábiles como banqueros, pero llevaron a los reyes a la bancarrota en varias ocasiones.

Despacho en el Palacio de los Fúcares

En el Patio de los Fúcares, hoy Universidad Popular, tomamos asiento en las escaleras mientras escuchábamos las explicaciones de la guía e imaginábamos el trajín que hubo allí cuando el edificio servía de almacén y de administración.

Patio de los Fúcares

El Palacio de Valdeparaíso

Desde ahí nos encaminamos al barrio noble de Almagro, donde están muchas de las casas solariegas que estuvieron ocupadas por familias señoriales hasta el 1761, momento en que la ciudad entró en declive. Destaca el Palacio de Valdeparaíso, que es ahora sede del Festival de Teatro Clásico de Almagro, el cual tiene lugar en diversos emplazamientos como se puede ver en este mapa:

http://www.festivaldealmagro.com/mapa-de-almagro.php?e=8

Palacio de Valdeparaíso

El Corral de Comedias

Un acontecimiento ocurrió en 1953 fundamental para Almagro: el descubrimiento fortuito de un corral de comedias que se había utilizado como posada y teatro desde finales del siglo XVI hasta que Felipe V prohibió las representaciones en tales lugares. En este escenario, tan interesante como atractivo, terminó la visita guiada y nuestro grupo dio paso a otro, con apariencia de ser mucho más culto, formado por los integrantes de un curso de verano.

Corral de Comedias de Almagro

Es difícil no dejarse embelesar por esta corrala: el pequeño escenario, el patio, el gallinero, el pozo… ¡Cuánto daríamos por ver una obra de Lope recién escrita para ese público del siglo XVII, ardiente y feroz! Aunque no debía de ser nada cómodo verlo desde la cazuela desde donde las mujeres veían bien apretujadas la obra.

Del Convento de Santa Catalina al Hospital de San Juan

Tras la visita guiada fuimos a ver el Convento de Santa Catalina del siglo XVI que es hoy Parador de Turismo. Tiene encanto aunque en ese momento preferimos buscar sitio para comer en uno de los restaurantes de la Plaza Mayor. En cualquiera de ellos se pueden probar los platos típicos de la zona, como el pisto y la berenjena.

Calle hacia la Plaza Mayor de Almagro

Para el que quiera empaparse de teatro en Almagro hay muchas oportunidades y una de ellas era visitar la exposición sobre 30 años de la Compañía Nacional de Teatro Clásico en el claustro del convento de los Dominicos.

Por la tarde era hora de descanso en la casa donde nos alojábamos   http://www.tiapilar.com/ Tiene unos patios, pequeños pero muy tranquilos y sombríos, donde sentarse a leer por la tarde sin sentir el agobio de las altas temperaturas del verano y con una piscina para refrescarse.

Esa noche fuimos al teatro a ver El alcalde de Zalamea dirigida por Helena Pimienta en el Hospital de San Juan. El centro de Almagro se había animando con espectadores que llegaban de fuera y el público llenaba los asientos de un teatro a cielo abierto… ¡Ya solo faltaba dejarse seducir por Calderón!

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