Qué ver en Beijing en 155 horas

Hora más, hora menos, esas son las horas que pasamos en Beijing. No tuvimos la tensión del ataque que los boxers en 1900 hicieron a las embajadas extranjeras, como refleja muy bien la famosa película 55 días en Pekín, de Nicholas Ray y protagonizada por Charlton Heston, Ava Gardner y David Niven, pero fueron días muy intensos.

La Ciudad Prohibida

Beijing tiene, además de mucha polución, bastantes lugares míticos que visitar; no nos iba a dar tiempo a visitarlos todos, pero procuramos ver los más interesantes.

Desde niños ya habíamos oído hablar de la Muralla China o de La Ciudad Prohibida, entonces nos parecía algo remoto a nuestro barrio, algo tan lejano como casi imposible de visitar; pero, como todo es posible, si se quiere que así lo sea, llegamos a pisar, ver y disfrutar dichos lugares llenos de leyenda.

Hoy en día Beijing es una ciudad de  unos veinte millones de habitantes que crece cada vez más en forma de anillos circulares, siendo la Plaza de Tian´an men su centro. Esta plaza es inmensa y está presidida por un gran retrato de Mao. Está muy vigilada y para acceder a ella hay que pasar un control de seguridad.

Plaza de Tian´an men

La Ciudad Prohibida

Es sencillamente majestuosa, no tiene desperdicio. Aun estando restaurada y con bastantes turistas es un placer recorrer las distintas estancias e imaginarse los tiempos en los que la dinastía Ming vivió aquí en el siglo XIV, seguida por la dinastía Qing hasta que en 1911 la revolución puso fin a las dinastías chinas que venían reinando desde mucho antes de Cristo.

La Ciudad Prohibida
La Ciudad Prohibida

En La Ciudad Prohibida puedes pasar alrededor de tres horas o más si te detienes mucho a observar cada detalle de los palacios en las distintas plazas donde se celebraban los solsticios de verano y otoño, o donde los emperadores celebraban su cumpleaños o anunciaban el nombre de los generales. Es muy interesante ver las pequeñas exposiciones de cerámica y jade que hay en algunas habitaciones, algunas fueron estancia de alguna concubina del emperador.

La Ciudad Prohibida

Para tener una visión general de La Ciudad Prohibida hay que entrar al Parque Jingshan, justo en frente de la salida, y subir hasta su pagoda. No defrauda nada.

La Ciudad Prohibida desde el Parque Jingshan
Desde el Parque Jingshan

El Templo del Cielo

Alineada con La Ciudad Prohibida está el Templo del Cielo, a donde los emperadores iban, formando una gran procesión de unos dos kilómetros con elefantes, caballos, escolta, ministros y demás personas de la corte para hacer ofrendas con el propósito de tener unas buenas cosechas.

El Templo del Cielo
Templo del Cielo

La Pagoda de las Rogativas fue construida en el siglo XV con madera, lo que la da mucha elegancia. En el Altar del Cielo se puede ver la piedra central donde alrededor hay nuevas piedras, de cada una salen dos piedras más y así sucesivamente hasta formar, en forma circular, la tabla del nueve.

Pagoda de las Rogativas

En el parque alrededor del Templo del Cielo se suele ver a chinos bailando o haciendo ejercicios de estiramientos.

Panjiayuan Flee Marquet y Lago Houhai

En la zona de Panjiayuan Flee Marquet hay una calle muy animada con muchas tiendas para comprar artículos de más calidad que los clásicos recuerdos; también encontramos dos locales que vendían CHURROS, como los chinos lo imitan todo, les probamos para ver cómo sabían; sin duda alguna se pueden esmerar más, saben mucho mejor los nuestros, pero esto solo lo sabemos los españoles.

Puesto de churros en Panjiayuan Flee Marquet

Muy cerca, aunque nosotros cogimos otra dirección y anduvimos perdidos una hora, está el Lago Houhai. Alrededor de él hay muchos restaurantes con música en directo y bastante ambiente. El lago estaba helado, como había gente andando sobre él bajamos y anduvimos un rato.

Lago Houhai

Sanlitun

Otra zona de compras, en plan más barato porque todo son marcas que han copiado, es Sanlitun, ahí está el Ya Shou, un copy marquet donde se ve que vienen en verano muchos españoles y que a nosotros nos catalogaron como tales porque muchos vendedores se dirigían a nosotros diciendo “caltela balata”.

Al lado está el Village, una zona de tiendas y restaurantes más cara y nuevamente con mucha vida. Es que hay mucho nuevo rico en China, ¡es el capitalismo en un país comunista! Aquí nos encontramos con los dueños de la villa de Bali donde nos quedamos y que trabajan en Beijing, pasamos un momento agradable hablando de los dos países y de anécdotas de viajes.

La Muralla China desde Mutianyu

A una hora de Beijing está Mutianyu, una de las entradas a la Gran Muralla. La vimos a cinco grados bajo cero, pero  esta temperatura no congeló nuestra capacidad de asombro ante tal obra que empezó a construirse en el siglo V a.C.  La subimos en teleférico, la anduvimos alrededor de una hora viendo la extraña forma de esta muralla defensiva, la construían casi en zigzag siguiendo colinas, no la erigieron de forma rectilínea. Casi no había gente, al contrario de las imágenes que casi siempre habíamos visto.

A la Gran Muralla nos llevó Charli, un taxista que habla inglés pero que canta ópera en chino, nos “deleitó” con alguna canción que tenía grabada. La verdad es que hay que reconocer que, aunque nos resulte extraña esta clase de ópera china, es muy difícil cantarla.

Charli es un ejemplo de cómo han prosperado los chinos: como sabe inglés se ha relacionado con colegios y embajadas y ahora lleva en su coche a gente de un lado a otro. Por ejemplo, con lo que gana llevando por las mañanas al director del colegio internacional, donde trabaja nuestra anfitriona de intercambio de casa, gana más que en su antigua fábrica.

En la Gran Muralla China

Al regresar de la Gran Muralla nos acercó a un mercado local para comprar pescado y los ingredientes para hacer una paella en casa de nuestra anfitriona como respuesta a la hospitalidad que nos ha ofrecido dejándonos su casa en Beijing, donde hemos estado muy bien, compartiendo charlas mientras los rayos de sol daban de pleno en su salón.

Distrito de arte 798

Al lado de su casa estaba el distrito de arte 798, lo forman unas calles con tiendas, restaurantes y exposiciones de arte más alternativo, tal vez como muestra de la apertura y tolerancia del China. Ahí fuimos el último día por la mañana, antes nos despedimos de nuestra anfitriona esperando verla en Burgos en un futuro y de Wally, el dueño del http://www.enigmabali.com/que, amablemente, nos llevó al aeropuerto.

Distrito de Arte 798

Nos alegra que se conozcan personas que nos hemos ido encontrando en distintos lugares.

Vuelta al Mundo 2011/12

 

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