Estocolmo nos ofreció mucho más de lo que nos esperábamos: buenas vistas. paseos con encanto de isla en isla y una historia emocionante .
Cómo moverse en Estocolmo
Para las grandes distancias lo más fácil es el metro. Si se quiere ir hacia alguna isla del archipiélago, los billetes del metro también sirven para los ferries. En la página web del metro se pueden ver las distintas conexiones. Estocolmo es grande, pero algunos tramos se pueden recorrer a pie.
Nosotros nos bajábamos en Central Station y desde allí nos movíamos andando.
Isla Gamla Stan
Es la isla que queda más cerca desde la estación T Central; aunque, según de donde se venga, se puede llegar a ella bajándose en la estación Gamla Stan de la línea roja T4.
Casi por casualidad lo primero que vimos en ella fue el cambio de guardia a las 12 horas en el Palacio Real, al lado de la Catedral.

Un representante de la Casa Real sale a dar una explicación de los lugares reales que se pueden visitar.
Acto seguido nos fuimos a pasear por las calles adoquinadas, que tuvieron su origen en el siglo XIII, aunque los edificios actuales son de los siglos XVIII y XIX.
Las calles principales están llenas de gente y es mejor perderse por las adyacentes que están menos frecuentadas.

Es un conjunto bien cuidado. La plaza Stortorget es de las más visitadas, con sus casas de colores.
En la misma plaza está el Museo Nobel. La entrada es gratuita y merece mucho la pena detenerse para conocer más sobre la vida de Alfred Nobel y los premios.
Da una idea de la evolución y aunque ya estamos concienciados de que debemos cuidar nuestro planeta, sales con al sensación de lo difícil que será si no se realizan acciones comprometidas conjuntas de forma global.
Isla Riddar Holmen
Riddar Holmen, o isla de los Caballeros, es pequeña con oficinas administrativas y algunas casas particulares. Se tiene una buena vista del Ayuntamiento de Oslo.

Su iglesia es un panteón de los Reyes de Suecia. Su característica aguja forma parte del skyline.
Desde el mirador de Montelius Vägen, al caer la tarde, hubo un momento con una luz especialmente brillante desde el Ayuntamiento hasta las cúpulas de la isla de Gamla Stam.

En la misma isla otro día paseamos hacia los huertos de Tantolundsvägen, en el parque Tantolunden. Tiempo atrás era un lugar a las afueras de Estocolmo donde se iba a patinar, pero en el año 1889 se plantaron 3000 árboles.
Bajando había una pequeña playa y, de allí, nos dirigimos por una calle larga hasta Medborgarplatsen.
Una vez en esta calle se puede llegar al mirador de Fjällgatan, se ven las islas de Skeppsholmen y Djurgarden, con el Tivoli y el Vasa. Una buena vista es la que se tiene desde Hermans Trädgårds Café, donde se puede comer en plan buffet. Está muy cerca del museo de la Fotografía.

Isla Riksdagshuset
Es una isla pequeña con la particularidad que en ella está el Parlamento, su estilo es neoclásico. Está comunicada con la isla Gamla Stan por dos puentes, por uno de ellos se accede al Palacio Real.

Isla Skeppsholmen
A esta isla se accede por un puente con una corona dorada en el medio. Skeppsholmen alberga algunos museos, entre ellos el Museo de Arte Moderno. Desde ella se vuelven a tener estupendas vistas.

Caminar por Estocolmo, de isla en isla, es una buena forma de disfrutar de la visión de los edificios desde distintos ángulos. y da una idea más precisa de las distancias,
Isla Djurgarden
En Estocolmo hay muchos museos. En la isla Djurgarden se concentran unos cuantos. Uno de ellos es el Skansen, museo al aire libre que se fundó en 1891 para mostrar la forma de vida de Suecia, hay un zoológico y edificaciones tradicionales del país.
Al lado está el Circus y el parque de atracciones Tivoli. A poca distancia nos encontramos con el museo ABBA; la verdad es que es muy poco atractivo por fuera, además de caro.
En esta isla está el Museo Vasa, es espectacular, entrañable, e imprescindible.
Este barco se hundió en el puerto de Estocolmo nada más empezar su primera travesía el 10 de agosto de 1628. Ha estado 333 años en el fondo del mar hasta que se consiguió rescatarle en 1961.

Debido a la poca salinidad de las aguas se ha conservado bastante bien y se pueden ver muchísimas esculturas talladas, el 98 % de piezas originales nos muestran la vida de Suecia de principios del siglo XVII. A lo largo del museo se van explicando hechos de la vida de entonces, como la importancia del trabajo de las mujeres ya que los hombres estaban en el mar gran parte del tiempo.
El Vasa se puede apreciar muy bien y en detalle desde los diferentes niveles existentes en el museo.
Ayuntamiento de Estocolmo
Cerca de la Estación Central está el Ayuntamiento de Estocolmo, lugar donde dan los Premios Nobel. Hay visitas guiadas.


Archipiélago de Estocolmo
El archipiélago de Estocolmo es uno de los más grandes del mar Báltico. Durante el viaje en barco a Riga pudimos ver alguna isla más desde el barco, mientras nos despedimos de Suecia.
Alojamiento
En Estocolmo estuvimos en una casa de intercambio. En nuestra entrada contamos las muchas ventajas de este sistema de alojamiento que tanto nos gusta.
Así transcurrió nuestra estancia de cuatro días en Estocolmo, aunque la aprovechamos bastante se nos hizo corta. Estocolmo es una ciudad muy completa, ofrece mucho y hace que no descartemos volver. Tal vez algún verano para conocer algunas islas de su archipiélago.