Durante los pocos días que estuvimos en Buenos Aires nos sentimos como si no hubiéramos salido de España. El trazado de sus calles, las cafeterías, el idioma, contribuyeron a ello. Así nos pareció hace cuatro años y medio, la primera vez que estuvimos en la capital de Argentina, en un viaje que se truncó por una pandemia, como en nuestra visita más reciente. Por ello, esta entrada recoge las dos veces que hemos estado en Buenos Aires: el centro de la ciudad, con la Plaza de Mayo, la Casa Rosada, la Catedral y el Cabildo, un espectáculo de tango argentino, la visita al Teatro Colón, el Barrio de Boca, Tigre y la ciudad uruguaya de Colonia de Sacramento.
Cómo llegar a Buenos Aires
Desde Ciudad de Panamá
Nuestro vuelo de Ciudad de Panamá salía por la noche: fuimos en UBER al aeropuerto, Tucumán; nos pareció un tanto normalito, no vimos restaurantes muy apropiados, más bien de comida rápida.
El vuelo con Copa Airlines duró unas siete horas, se pasó muy rápido entre las comidas y dormir un poco. Ni nos dio tiempo a ver ninguna película de su canal de entretenimiento.
Desde España
La segunda vez fuimos desde Madrid en vuelo directo de IBERIA. En las dos ocasiones llegamos al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Cómo ir de Ezeiza al centro de Buenos Aires
El anfitrión de la casa de intercambio nos comentó que había tres formas de llegar:
Taxi, hay varias compañías.
Remis, un vehículo privado, que elegimos en nuestra primera visita hace cuatro años.
UBER, la aplicación estupenda que te permite contratar un vehículo particular con conductor, sabiendo de antemano el precio del viaje y pagarlo fácilmente. Es nuestro método preferido y el que hemos utilizado esta segunda vez. Eso sí, hay que conectarse al WIFI desde la cafetería de Llegadas, para llamar y chatear sobre el punto de recogida, que en este caso estaba a pocos metros de la cafetería.
Librería Café El Ateneo Grand Splendid
El primer lugar que visitamos fue la Librería Café El Ateneo Grand Splendid está ubicado en la Avenida Santa Fe, 1860, cerca de nuestro alojamiento. Su nombre lo toma del Teatro Gran Splendid, inaugurado en 1919, que estuvo en este lugar; de hecho, la librería es el antiguo teatro y conserva bastante de la decoración original. En su época hubo toda clase de actividades, ópera, ballet. En 1920 Carlos Gardel grabó en el sello Nacional Odeón. El Teatro Grand Splendid, y su cine, cerró 80 años después de su apertura.

Esta librería es una delicia, con la planta baja dedicada a libros infantiles hasta los palcos; en el antiguo escenario hay una cafetería donde comimos; el nombre de sus sándwiches Gourmet toman el nombre de escritores: Laura Esquivel, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti. Nos sentimos como parte desde de una representación donde los libros son el público.
Barrio Recoleta
Ya que estábamos en el barrio de Recoleta, su nombre viene del Convento de Recoletos Descalzos, nos dimos un paseo por él. Lo más conocido de este barrio es su cementerio que vimos un poco desde fuera, preferíamos caminar por este cuidado barrio y entrar en el Centro Cultural, calle Junin 1930.
Teatro Colón
Una actividad obligatoria era visitar el Teatro Colón, la Casa de Ópera con mejor sonido del mundo. Cuando estuvimos iba a empezar la temporada con Nabuco, de Josep Verdi.

Reservamos un tour guiado en la taquilla del teatro, inaugurado en 1910, tras años de demora. Pasamos al Salón Dorado, creado para la élite social que había financiado la construcción, imitación del de Versalles, los muebles se trajeron de París. Entramos en el teatro en sí, donde todo es elegante, las sillas, los palcos y, aún más, el paraiso.

En la decoración se combinaron materiales blandos como los textiles con los duros. Algo que nos pareció único es que, según nos explicaron, todo lo que se necesita para una representación, se hace en el teatro, incluso se extiende bajo la Avenida 9 de mayo.
Plaza de Mayo
Seguro que muchos tenemos asociada esta plaza al de las Madres de la Plaza de Mayo que caminan los jueves alrededor del obelisco desde 1977 para pedir información y justicia por sus hijos e hijas desaparecidos en la dictadura militar de Videla
Más atrás en el tiempo, otros hechos muy importantes ocurrieron en esta plaza que es más antigua de Buenos Aires: el se fundó, por segunda vez, la Ciudad de Buenos Aires por Juan de Garay; el 25 de mayo de 1810 sucedieron los hechos que trajeron la Independencia.
La segunda vez que estuvimos en Buenos Aires, octubre 2024, nos quedamos en otra casa de intercambio al lado de la Plaza de Mayo y volvimos a recorrer los lugares anteriores.
Casa Rosada
La Casa Rosada es la sede del Gobierno Nacional de Argentina. En este lugar estuvo el Fuerte de Buenos Aires a finales del siglo XVI. La Casa Rosada es la unión de la antigua Sede Presidencial y del Palacio de Correos y Telégrafos.
Hay dos versiones sobre la razón de su color, en las dos el protagonista es el presidente Sarmiento: la primera, es la unión de los colores blanco, símbolo de partido de los unitarios, y rojo, el de los federales; la segunda es la mezcla de la sangre de buey, grasa y cal, que la hacía impermeable a la lluvia.

El Cabildo
Ya que estamos en la Plaza de Mayo hay que ver el edificio de El Cabildo, que fue la sede de la administración colonial. El edificio es lo poco que queda del original, ya que se ha ido adaptando a medida que la ciudad ha ido creciendo, estando influido también por las distintas ideas de embellecimiento arquitectónico.
Catedral
Otro edificio que encontramos en la Plaza de Mayo es la Catedral, de estilo neoclásico. Se ha ido construyendo en diferentes ocasiones desde la segunda fundación de la ciudad de Buenos Aires. Las doce columnas representan a los doce apóstoles. La visita nos llevó poco tiempo al no ser una catedral grande.

Avenida de Mayo
De la Catedral nos dirigimos a la Avenida de Mayo donde se estaba celebrando una Feria Irlandesa, había música y puestos callejeros. La relación de Argentina con Irlanda es grande ya que, mucho irlandeses que emigraron durante la hambruna y vinieron a este país de Latinoamérica .
Café Tortoni
En la Avenida de Mayo, número 825, entramos a comer algo en el Café Tortoni. Este café conserva el ambiente antiguo de su apertura en 1858. Se ven cuadros y fotos de literatos, como Lorca, Borges. Tiene alguna sala de antaño, como la peluquería. Hay un teatro pequeño donde hay actuaciones. En el Café Tortoni ha habido grandes encuentros, como el de Carlos Gardel y Pirandello en 1927.

Palacio Barolo
Otro edificio que vale la pena ver de la Avenida de Mayo, en el número 1370, es el Palacio Barolo. Lo mandó construir Luis Barolo, un importante empresario de tejidos que llegó a Argentina en 1890. Quería un edificio que estuviera inspirado en la Divina Comedia de Dante Alighieri; se acabó en 1923 y, como se aprecia por fuera, hay una conjunción de estilos y no puede clasificarse en uno en concreto.

Hoy en día hay en él oficinas, aunque sí que se puede visitar. Nosotros nos conformamos con ver el hall y apreciarlo por fuera mientras comíamos enfrente, en La Continental.
Barrio de La Boca, calle Caminito
El tango está asociado a Buenos Aires, por eso nos acercamos en autobús a la Calle Caminito en el Barrio de la Boca, antiguo puerto de la ciudad donde desembarcaron inmigrantes de otras naciones, españoles entre otros. Vivían en conventillos, antiguos hospedajes.
La Calle Caminito es pequeña pero muy fotografiada por el colorido que tiene. Se debe a que las personas que antiguamente vivían pintaban sus casas con la pintura que sobraba de pintar barcos en los astilleros.

En esta calle vimos en un letrero:
«Caminito que el tiempo ha borrado,
que juntos un día nos viste pasar,
he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal,….».
Habrá pocas personas que no hayan oído cantar este tango a Carlos Gardel, cuya letra es de Gabino Coria Peñaloza y la música de Juan de Dios Filiberto.
En los balcones de las calles aledañas vimos estatuas con personajes muy conocidos: Maradona, omnipresente; el Papa Francisco; Mafalda. También había algunos bailarines de tango en algún local y mucha tienda de recuerdos.

Jardín Japonés
El Jardín Japonés está inmerso en el Parque 3 de febrero de Palermo. Se construyó en 1967 por deseo de la Colectividad Japonesa en la Argentina como símbolo de amistad entre los dos países. Está administrado por la Fundación Cultural Argentina Japonesa y se subvenciona con la entrada de las visitas y del estupendo restaurante.

El recorrido por el Jardín Japonés es muy agradable, como ocurre en todos los jardines de este tipo. Está el Puente en Zig Zag, el Tori, la Pérgola, el Puente Curvo,…Todo ello hace que impere la armonía y el relax.
Obelisco de Buenos Aires
El Obelisco se hace visible en muchos puntos de la Avenida 9 de julio, otra de las arterias principales de Buenos Aires. El Obelisco es un lugar de concentraciones reivindicativas y de festejos. Su zona es animada, con teatros y restaurantes.

Mercado de San Telmo y estatua de Mafalda
Muy cerca del mercado de San Telmo visitamos la estatua de Mafalda, la aguda protagonista de las tiras de Quino. Está en el barrio de San Telmo, entre las calles Chile y Defensa. Frente al banco en el que está sentada había cola para hacerse foto con ella.

En pocos metros llegamos al Mercado de San Telmo, lugar muy concurrido y animado, tal vez por ser el Día de la Raza, 12 de octubre, en Argentina. Dentro había puestos de libros, bisutería, de dulce de leche, antigüedades, ropa, etc. Así como bastantes puestos para comer, nos sentamos en Salsa Criolla Bar.

Al igual que en la estatua de Mafalda, en el mercado había grupos dibujando, parecían que eran clases, algunos hablaban en inglés.
Espectáculo de tango
No nos pudimos resistir y compramos entradas para ver un espectáculo de tango. En Buenos Aires hay unos cuantos lugares donde se puede disfrutar de este tipo de música, nos decantamos por Tango Porteño, Avda Pellegrini. Había varios precios, según se quisiera ver solo el show o con cena, así como la fila que se elija. Compramos la entrada, 58.000 pesos, unos 56€/persona, para el espectáculo con bebida ilimitada, un par de empanadas y traslado de ida y vuelta a nuestro alojamiento en la casa de intercambio, donde nos fueron a buscar entre las horas acordadas, 20:00-20:30.

Al llegar nos asignaron la mesa reservada y enseguida nos sirvieron el primer vino con las empanadas.
El local es muy bonito, estilo modernista. Estaba lleno de gente cenando, que es la que ocupa los mejores lugares. Sin embargo, todas las localidades tienen buena visibilidad al estar dispuestas las mesas en tramos escalonados.
El espectáculo fue variado y nos gustó: coreografías de parejas, música en directo, solista cantando famosas melodías, gauchos. Cuando acabó nos llevaron al punto donde nos recogieron.
Tigre
Otro lugar que se puede visitar desde Buenos Aires es Tigre, una hora entre ambas localidades. El tren Mitre se coge en la estación de Retiro, 900 ARS; si no se tiene la tarjeta Sube se puede sacar en la boletería.
El nombre de Tigre se lo pusieron los españoles en la época de la colonización, que asemejaron el sonido del rugido de este animal con el del felino yaguareté.
Al salir de la estación de trenes nos dirigimos, al lado del río Luján por el paseo Victorica, hacia el Museo de Arte. Se ven personas en regatas, motos de agua, barcos que recorren los ríos. Nos detuvimos a comer en el Chapaleo, frente al río y al Club de regatas la Marina, un edificio de estilo británico.

Museo de Arte Tigre
Seguimos por este relajado paseo y llegamos al Museo de Arte Tigre, un edificio asombroso en un paraje ideal, con jardines y el río a su lado. Entramos en el museo y realizamos una visita guiada. Nos explicaron la historia de este edificio de arquitectura neoclásica que se inauguró en 1912 para disfrute de la élite de Argentina. Aquí se celebraban regatas, competiciones de tenis y bailes en los que participaban las clases pudientes de principios del siglo XX. En el salón superior la decoración es delicada y destaca un techo oval con una pintura de Julio Vila Prades representando unas ninfas que tocan distintos instrumentos; la araña del techo es la original de entonces. Este espacio es ahora una sala de exposición pictórica, al igual que la sala de la planta inferior.

Desde el nivel superior se accede a una pasarela con farolas que llega hasta el mismo río Luján, lugar privilegiado para ver las regatas. El edificio fue abandonado y sufrió un gran deterioro. En 1979 se declaró de Interés Histórico Nacional y en 1998 se restauró para destinarlo al actual Museo de Arte Tigre.

Al salir volvimos por el paseo Victorica. Al poco de pasar el puente está la estación fluvial de donde parten barcos a las distintas islas donde habita gente que quiere salir del bullicio de la gran ciudad. También están la embarcaciones para realizar un recorrido turístico por el río, incluso llegar en barco hasta Buenos Aires, con Sturla. Un poco más allá está el Parque de la Costa. Andando se llega hasta el centro comercial al aire libre Puerto de Frutos. Ya era tarde y estaban casi todos los puestos cerrados, así que volvimos a la estación de tren para regresar a Buenos Aires.
Colonia de Sacramento
Colonia de Sacramento, Patrimonio Mundial de la Humanidad, es una localidad fundada en el siglo XVII. Portugueses y españoles dejaron una huella arquitectónica en ella. Merece mucho la pena hacer una excursión desde Buenos Aires.
Cómo nos desplazamos por Buenos Aires
Tarjeta Sube: se va recargando, sirve para el subte y los colectivos. Gran parte del recorrido por Buenos Aires lo hicimos andando, es una buena opción para conocer la ciudad durante el día. De todas formas, lo que más utilizamos fue UBER.
Tarjeta eSIM
La primera vez que estuvimos en Buenos Aires compramos una tarjeta SIM de Movistar en el Centro Comercial Recoleta, por 50 pesos, la recargábamos en un kiosko de los muchos que había por Buenos Aires, 150 pesos por semana. Esto ya es agua pasada. Ahora si el móvil tiene eSIM es más fácil. Compramos un paquete de datos para un mes a través de la tarjeta Revolut que tiene Global, que nos salió a 15€. Hay que seguir bien las instrucciones de configuración para que funcione correctamente. De todas formas, ahora hay WIFI en todos lados.
Cambio de dinero
Comprobamos la gran diferencia de cambio dólar blue entre las dos veces que estuvimos en Buenos Aires, 2019 y 2024.
Aunque el cambio más beneficioso es el dólar blue, esta última vez, octubre 2024, ya no merecía la pena tanto cambiar dólares o euros a pesos a través de los «arbolitos», personas que lo anuncian en la calle que te llevan a una «cueva» – tiendas, quioscos- para realizar la transacción. En la Calle Lavalle, al ser peatonal, vimos muchos «arbolitos» gritando «cambio, cambio».
Así que cambiamos poco, lo justo para tener el efectivo suficiente para los sitios donde no se puede pagar con tarjeta. 50€ en un estanco cerca de la Plaza de Mayo te daban 63.250 ARS.
Pagar con tarjeta salía bastante bien y nos evitábamos tener que manejar una gran cantidad de billetes. El de 1000 pesos vale aproximadamente 1€, así que se necesitan muchísimos. Al pagar con tarjeta de crédito extranjera se aplica un cambio equiparable al dólar blue, en vez del cambio oficial, cercano al dólar MEP -Mercado Electrónico de Pagos- o dólar Bolsa.
Sin embargo, sacar dinero del cajero con tarjeta no resulta tan rentable.
Como dato curioso para hacerse una idea del cambio que ha habido os ponemos un ejemplo: un expreso en octubre de 2024 valía unos 4000 pesos, hace cuatro años valía 100.
Seguro de salud
Es muy importante llevar un seguro de salud, nosotros siempre llevamos IATI.
Alojamiento
En las dos veces que hemos estado en Buenos Aires nos hemos alojado mediante Home Exchange.
Un intercambio de casa es un sistema que llevamos practicando desde hace 20 años, hemos hecho más de 100.
Básicamente un intercambio de casa es dejar tu casa, u otra que tengas, para que otra persona o familia esté en ella pero hay variedades diferentes que permiten que sea más fácil llegar a acuerdos.