Planificar un viaje es casi tan emocionante como realizarlo. Pensar destinos, trazar conexiones, buscar alojamientos, reservar medios de transporte, realizar presupuestos,… Es una labor previa en la que se pone mucha ilusión, mientras los lugares van tomando forma en nuestra mente, con la esperanza de que llegue el día en que se conozcan en realidad. Así, nuestro viaje por la Patagonia, iba pasando de papel a paisaje: El Calafate, El Chaltén, Ushuaia, Punta Arenas y Puerto Natales, desde donde empezamos el recorrido de cuatro días por los Fiordos Chilenos/Patagónicos.
Los Fiordos Chilenos en el ferry de Navimag
De la Patagonia Argentina habíamos conocido Bariloche, El Calafate, El Chaltén y Ushuaia, que tanto nos gustó. De ahí, cruzamos la frontera yendo en Bus Sur a Punta Arenas, en la Patagonia Chilena, después a Puerto Natales, donde nos embarcamos en un ferry de Navimag que nos llevaría durante cuatro días hasta Puerto Montt.
Encontramos esta opción de viaje por casualidad: de Puerto Natales a Puerto Montt en ferry recorriendo los fiordos de la Patagonia Chilena. Leímos la web de Navimag y nos convencimos enseguida de que podía ser una experiencia que merecía la pena intentar. Además, coincidía con que a hacia finales de octubre era cuando la compañía iba a realizar el primer viaje de la temporada de Puerto Natales a Puerto Montt.

En el barco había varias posibilidades de alojamiento en camarotes. Se podía reservar uno solo para nosotros o, más barato, compartiendo con otros pasajeros. También hay camarotes de más lujo. Cada mañana nos hicieron una limpieza y la cama. En todos los tipos de alojamiento las comidas estaban incluidas en el precio. Todo nos convenció y compramos los pasajes en este ferry que, si bien lleva personas, no es un crucero ya que también transporta mercancías.
Día 1, cómo embarcamos en el ferry
Más que un día fue una noche. El embarque era de 21 h a 22 h en un local del hotel Costa Australis, en la Costanera de Puerto Natales. Esperamos la hora en la cafetería del hotel y nos tomamos una copa de vino blanco mientras atardecía.

Para embarcar, después de mostrar los pasaportes, nos montamos en un shuttle hacia el buque Esperanza. En el comedor había zumos y café. Nuestra primera noche a bordo la pasamos en el camarote del ferry pues iba a zarpar temprano al día siguiente.
Día 2, entre normas y paisajes
La salida del barco estaba programada para las 05:30 horas, pero debido a las inclemencias atmosféricas, viento y lluvia, zarpamos cuatro horas más tarde.
Después del desayuno el capitán nos reunió a todos los pasajeros en el comedor para darnos, con bastante humor, unos consejos generales. Vimos un vídeo con elementos importantes sobre seguridad e hicimos prácticas para aprender a ponernos los chalecos salvavidas.

También nos explicaron los horarios de las comidas, todas incluidas en el precio del pasaje. Son variadas y hay opciones vegetarianas o personas que tengan alguna restricción alimenticia.:
. Desayuno, de 08:00 h a 09:00 h
. Comida: de 12:00 h a 13:00 h
. Cena: de 19:00 h a 20:00 h
Angostura Kirke
El barco avanzaba despacio a su paso por el Golfo Almirante Montt y el Canal Kirke; la Angostura Kirke tiene solo 58 metros de ancho, por lo que queda poco margen para navegar: el enorme barco de Navimag de 23 metros de ancho pasa lentamente por la angostura con solo 17 metros de espacio hasta la pared de roca. Se necesita gran pericia, por eso nos llaman a todos a cubierta para que lo veamos. Impresionante ver la vegetación de las laderas y las cascadas tan cerca.
Somos unos 50 pasajeros, aproximadamente una quinta parte de la cantidad que el barco puede llevar. Hemos navegado hacia el sur hasta Isla Jaime y después hacia el Norte.
Después pasamos la Isla Margarita donde, en un día despejado -que no fue el caso- se pueden ver las llamadas Falsas Torres.

La tarde discurrió viendo más montañas, cascadas, un velero, algunos barcos pesqueros y, los más afortunados, delfines.

Día 3, un barco varado y el oleaje del Golfo de Penas
Nos levantamos navegando por el Canal Concepción. El día seguía nublado, pero se apreciaban las montañas de la Cordillera de los Andes, por algunas bajaban cascadas. Desayunamos frente a ese paisaje. Las comidas resultaban un buen momento para conocer a otros pasajeros.
Por el bello Paso Piloto Pardo se tuvo que navegar sorteando los flancos en un paisaje de pequeños islotes.

Puerto Edén
Llegamos a Puerto Edén, donde una lancha se acercó al barco para traer pasajeros, para ello el barco se paró completamente. Vimos la maniobra desde popa.

Angostura Inglesa y Capitán Leonidas
Pasamos la Angostura Inglesa, tiene forma de S y se tuvo que volver a maniobrar con pericia. Después ya se navegó por el Canal Messier, una gran avenida en la que está varado desde 1968 el barco Capitán Leonidas.

Nos explicaron que el capitán quiso hundirlo para cobrar el seguro pero no le salió bien. No le encarcelaron porque no hubo víctimas.
Antes, en 1889, el vapor Cotopaxi, que iba de Liverpool a Valparaíso, chocó contra unas rocas y se hundió. Unos días antes le habían reparado tras colisionar con el vapor alemán Olimpia.
Durante la noche salimos a mar abierto en el golfo de Penas, el único tramo donde hubo fuerte oleaje y no la calma habitual; las primeras olas fueron fuertes, nos pilló de noche y no pudimos dormir durante unas tres horas.
Recorrido por los Fiordos Chilenos. Día 4, yoga en cubierta
Nos despertamos con un oleaje más suave. Vestirse, desayunar, andar, todo se hizo algo más complicado, pero divertido. El tiempo fue mejorando y por la tarde pasamos el Canal Pulluche con sol, teniendo unos paisajes suaves y bellos, el lugar perfecto para la clase de yoga que hubo en la proa.

Entramos en el Canal Moraleda donde los paisajes nos parecieron aún más bonitos con un atardecer de acuarela por un lado.

Las montañas de la Cordillera de los Andes con el volcán Macá por el otro lado.

Entretenimiento en el ferry de Navimag
Es un viaje largo de más de tres días. Se puede leer, escribir, pintar con acuarelas, avistar pájaros o delfines. Admirar el paisaje es lo más fabuloso si las condiciones lo permiten, lo más deseado por los viajeros, a eso hemos venido, aparte de trasladarnos de sur a norte de Chile. Sin embargo, el tiempo a finales de octubre no siempre lo permite ya que es época de lluvia. Montes cubiertos de espesa vegetación, cascadas, islotes, angosturas, es la Cordillera que se hunde en el Pacifico y deja ver sus cumbres de cerca. Parece un paisaje sagrado, navegando en este gran barco nos sentimos responsable de salvaguardarlo.
Es el mundo de la desconocida cultura Kawésqar. Quedan muy pocos supervivientes, personas con conocimiento de este lugar, sus habitantes. Fueron casi exterminados por una cultura depredadora que se abría camino en un mundo desconocido queriendo sacar provecho. El resultado fue atroz para las gentes que habían hecho aquí su hogar.
Un viaje durante cuatro días sin wifi es sanador. Es un lujo para el cerebro no estar pegados a las noticias y sentir que el tiempo te pertenece, donde parece que no hay nada y, sin embargo, está todo.
Si pensar, o dejarte llevar por la necesaria pereza mental cansa en algunos momentos, en el barco proporcionan juegos, cartas, puzles, libros, acuarelas. La ocupación del tiempo está servida, sin olvidar la charla con otros viajeros o el bingo que jugamos el último día.
Charlas durante el recorrido
Otra de las actividades que hay en el ferry de Navimag son las charlas y documentales :
. Capitán-Piloto: el capitán explicó los distintos elementos de un barco que sirven para la navegación
. Fiordos de la Patagonia: barco del 2019 en China con modelo canadiense.
. Mamíferos de la travesía:
Navimag, con otra naviera, registra los mamíferos marinos que ve, en un proyecto junto con WWF.
- Ballena Azul, la más grande del planeta, 3500 kg, 90 años, Están en peligro, van solas o en parejas pequeños grupo
- Ballena Sei, 20 toneladas, 50-70 años, en peligro
- Cachalote, 35-45 toneladas, come calamares, hasta 70 años, vulnerable, nada en grupos
- Ballena Franca Austral, 100 años 2 toneladas, peligro crítico, en grupo
- Ballena Jorobada, en Corcovado, 30-48 toneladas, vulnerable, 70 años?
- Ballena Minke, 10 toneladas, hasta 60 años, solitaria, no en peligro
- Orca, 6 toneladas, hasta 80 años,en grupos numerosos
- Delfín Austral, hasta 40 años 115
- Delfín Chileno, o Tonina, más pequeños, 20 años
- Lobo Marino Común,en Puerto Montt, hasta 50 años
- Lobo Fino Austral, hasta 25 años
- Chungungo, o Nutria del Mar, hasta 14 años
. Puente de mando: el capitán invitó a ver el puente de mando. Nos explicó que la ruta del barco está programada, pero se tiene que corregir de forma manual por los vientos.
. Destinos Región de los Lagos: Lugares para visitar desde Puerto Montt, inicio de la Patagonia y de la carretera Austral; entre otros: Chiloé, Ruta iglesias de madera y Vuelta al lago Llanquihue. Todo se puede ver en
Documentales
Canoneos: documental de Nacional Geographic sobre las licencias de criaderos de salmones que se están concediendo en zonas de parques naturales, como Agostini y Kawésqar. Estas explotaciones están provocando cambios significativos en la vida natural de los fiordos en tierras que han pertenecido a pueblos originarios como los Kawésqar. Nos sentimos mal, esa misma noche la cena había sido salmón.
El sonido del gigante, documental sobre la ballena azul. Se alimenta del kril, dos toneladas al día. Para el kril es vital el silicato que arrastra el agua de los ríos al mar.
Día 5, desembarco
Despertamos en el Golfo Corcovado. El tiempo había cambiado, el Océano Pacífico se adentraba algo y las olas eran un poco más altas, pero el barco mantenía muy bien su estabilidad y se podía andar sin dificultad por él.
Seguíamos en el Canal Moraleda, después del desayuno se empezó a divisar de nuevo la costa. De una breve lluvia torrencial pasamos a la claridad en un momento, así de cambiante es el clima de la Patagonia.
Llegamos a Puerto Montt a las 4 pm, unas horas más tarde de lo previsto. No nos importó, los tiempos del mar no se pueden medir con exactitud.

Cuando el ferry de Navimag acabó la maniobra desembarcamos, nos llevaron en un autobús a la terminal de buses. Nos despedimos de las personas con las que habíamos hecho amistad y cada cual se dirigió a su próximo destino, unos se quedaron en Chiloé, otros cruzaron a Bariloche, otros siguieron más hacia el sur y nosotros nos fuimos en UBER a Puerto Varas, donde íbamos a pasar unos días con el estupendo recuerdo de los días pasados en la travesía de los Fiordos Chilenos/Patagónicos em el ferry Esperanza de Navimag, una experiencia que recomendamos.