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Nara desde Osaka

Templo Todai-ji de Nara

Nara fue una antigua capital de Japón y hoy es un enclave turístico. Es fácil ir a Nara desde Kioto o desde Osaka, como elegimos nosotros. En Osaka estuvimos un par de días para conocer el ambiente de Dotonbori y el Parque del Castillo, antes de ir a Nara y recorrer sus parques y templos.

Cómo llegamos a Osaka

Al llegar a Osaka nuestro viaje de un mes a Japón iba muy avanzando. Nos deslumbró Tokio, tan inmensa como seductora; estuvimos en varias ciudades de los Alpes Japoneses; caminamos por la Ruta Nakasendo, de Magome a Tsumago; nos sumergimos en la espiritualidad japonesa al visitar los Santuarios del Kumano Kodo desde Kii Katsuura.

Nuestra Ruta desde Wakayama a Koyasán para ver los templos budistas había sido breve, pero fructífera para conocer la importancia del budismo Shingon.

Antes de ir a la estación de Osaka, tomamos un sabroso y elaborado desayuno japonés en la cafetería de nuestro alojamiento, Guest House Suzumeno Kakurembo, y emprendimos el traslado hacia Osaka.

Muy cerca del alojamiento estaba la parada 19 del bus de las 10 a la estación de funicular de Koyasan. Allí compramos los billetes hasta Osaka Namba. En cinco minutos estábamos ya en la estación de tren propiamente dicha y salíamos hacia Hashimoto. Desde allí llegamos a Osaka Namba en una hora aproximadamente.

Nuestro alojamiento, APA Hotel & Resort Ekimae Tower, estaba a 12 minutos andando de la estación. El check in era a las 3 de la tarde y nos guardaron el equipaje.

Un paseo por Osaka, Dotonbori

Dotonbori es una calle, y alguna adyacente, con muchos restaurantes para comer. Va paralela al río Dotonbori y su origen data del siglo XVII con el fin de que creciera la actividad comercial. Estaba a unos diez minutos a pie desde el hotel, así que allí fuimos a buscar un buen lugar donde comer.

La calle peatonal tenía bastante ambiente, frente al gran cangrejo nos metimos por un pasaje cubierto, giramos por un callejón a la derecha y dimos con el pequeño Shotaro Sushi. No había cola y nos dio buena espina, así que entramos. Nos encantó todo.

El Parque del Castillo de Osaka

Desde Namba fuimos en metro al Parque y al Castillo. Paramos en Morinomiya, parada número 20 de la línea verde claro.

Era un agradable sábado de primavera y el Parque de Osaka parecía ser el lugar preferido para pasar la tarde. Es enorme y estaba lleno de gente, con diversos paseos y establecimientos. El jardín de cerezos era la atracción principal, algunos ya estaban florecidos en todo su esplendor, el Hanani estaba empezando.    

Castillo de Osaka
Castillo de Osaka

El castillo de Osaka está sobre una plataforma alta de piedras y rodeado de un foso. Este castillo se empezó a construir en 1583, desde entonces se han librado batallas que llevaron al principio de la Era Edo en 1603. Se reconstruyó en 1931. Destacamos los ornamentos dorados en los ángulos de la parte frontal de los tejados. Al cabo de un par de horas volvimos en metro al hotel.

De Osaka a Nara

Al día siguiente fuimos de Osaka a Nara. Es muy fácil ir con la línea Kintetsu. Salimos a las 9:45 y llegamos a la estación de tren Kintetsu Nara en poco más de media hora.

Para coger fuerzas tomamos un baño en el onsen de nuestro alojamiento, APA Hotel & Resort Ekimae Tower, y un variado desayuno que también es brunch hasta las 14:00 La boca de metro que lleva a la estación de Kintetsu Namba la teníamos a unos 60 metros de la puerta del hotel.

Al llegar a Nara desde Osaka pedimos un mapa en el Centro de Información Turística y empezamos nuestro recorrido por esta ciudad, la primera capital del Japón unificado, donde hay mucho que ver. Ya sabíamos que todo iba a resultar imposible en un día. Aún con todo, creemos que conocimos lo principal en las seis horas que pasamos en un recorrido donde todo está alrededor del Parque de Nara con sus innumerables y entrañables ciervos que hay por todas partes.

Ciervo de Nara
Ciervo de Nara

Los ciervos de Nara

Los ciervos en Nara están por todas partes. Según la tradición, son ayudantes del dios protector, Takemika Tsuchinomikotoque, que llegó montado en un ciervo blanco. Ahora viven en libertad y se acercan para obtener sus galletas favoritas, que se venden por la calle, hasta han aprendido el saludo japonés con la cabeza para demandarlas. Nos parecieron entrañables.

Parque y templos en Nara

Templo Todai-ji

Se hizo durante el periodo Nara, 710-784, ciudad capital de Japón. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1998.

Templo Todai-ji de Nara
Templo Todai-ji de Nara

Daibutsu-den

Dentro del recinto se encuentra el Daibutsu-den, o Sala del Gran Buda, 1709, hay que pagar entrada para acceder a ver la estatua de Buda, año 752, es el más grande de Japón, mide casi 15 metros. El Daibutsu-den se incendió y se reconstruyó con menos anchura que el original.

Daibutsu-den, o Sala del Gran Buda en Nara
Daibutsu-den en Nara

Gran puerta Nandaimon

Es la mayor puerta de Japón de entrada a un templo, en este caso el Tōdai-ji. El original se destruyó por un tifón y el actual es del siglo XII. Se completó con los dos Ni-ō, estatuas de las deidades guardianas, a los lados de la puerta.

Jardines Isuien

1000 yenes de entrada con una guía voluntaria que nos lo enseñó en inglés. Durante su explicación se detuvo en las casa de té y las diversas plantas. Piedra, agua y árboles representan una visión del mundo. Las piedras simbolizan lo permanente; el agua, el movimiento y la transformación y los árboles, la vida. El puente curvado representa el tránsito y la transición a lo largo del tiempo.

Los jardines Isuien son pequeños, pero vale la pena conocerlos. La visita guiada nos ayudó a entender un poco mejor la visión japonesa del mundo.

Visitamos jardines japoneses siempre que podemos: En Tokio, Kanazava, Okayama, Yokohama.

Jardines Isuien de Nara
Jardines Isuien de Nara

Jardines Yoshikien

Están al lado de los Jardines Isuien y son gratis. También nos gustaron, pero no tienen el encanto de los Jardines Isuien.

Gran Santuario Kasuga-Taisha

Para llegar a él hay que atravesar el Parque de Nara por un paseo de linternas de piedra y ciervos. Una vez en él sorprende el color rojo bermellón, las paredes blancas, los tejados de ciprés y los farolillos de bronce. El santuario es del año 768 y se ha reconstruido a lo largo del tiempo.

Gran Santuario Kasuga-Taisha en Nara
Gran Santuario Kasuga-Taisha en Nara

Ukimidō, estanque Sagi

Es un agradable rincón dentro del Parque de Nara, donde había cerezos ya en flor.

Ukimidō, en el estanque Sagi de Nara
Ukimidō, en el estanque Sagi de Nara

Templo Kofuku-ji

Camino de la estación de trenes paramos en este templo del año 669 por la familia Fujiwara. Lo vimos solo por fuera. Al lado está la pagoda de cinco pisos, estaba cubierta por restauración.

Templo Kofuku-ji de Nara
Templo Kofuku-ji de Nara

Alojamiento

APA Hotel & Resort Ekimae Tower: Está cerca de la estación de Namba. Es el hotel de Japón más inteligente que habíamos visto hasta ese momento. Muy limpio, con un par de restaurantes, una terraza con vista a Osaka y onsen. Nos gustó mucho a pesar de ser tan grande. Totalmente recomendable.

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