Japón es un país con grandes contrastes, su antigua cultura convive con el arte moderno. Desde Okayama, donde están los Jardines Korakuen, de los más bonitos del país, nos acercamos a la isla de Naoshima, un referente en arte contemporáneo.
De Osaka a Okayama
Nuestro viaje de un mes a Japón iba avanzando: habíamos estado en Tokio, en los Alpes Japoneses, hicimos una parte de la Ruta Nakasendo, de Magome a Tsumago; habíamos disfrutado de los Santuarios del Kumano Kodo desde Kii Katsuura. Nuestra Ruta desde Wakayama a Koyasán para ver los templos budistas había sido breve, pero fructífera para conocer el budismo Shingon. En Osaka vimos su castillo y nos desplazamos hasta Nara. Todavía nos quedaban importantes ciudades como Hiroshima, Kioto y Yokohama.
Antes de montar en el tren Shinkasen desde la estación de Shin Osaka habíamos tomado un baño en el onsen del hotel APA Hotel Resort Ekimae Tower. Desde el hotel a la estación de Shin Osaka tardamos poco menos de una hora; de ella a Okayama tardamos aún menos. El hotel, Okayama Koraku Hotel, estaba cerca de la estación; al no ser la hora del check in nos guardaron el equipaje en recepción y nos dirigimos hacia los Jardines Korakuen.
Castillo de Okayama
Desde el hotel llegamos al castillo de Okayama en unos 15 minutos. Por el camino, en la calle principal, encontramos el encantador Antique Café Nogami, con un ambiente entrañable. Nos llamó la atención la forma de preparar el café en un sifón y el cuidado con que tratan cada detalle.

El color negro del castillo de Okayama nos recordó, en parte, al castillo de Matsumoto; el de Okayama es más pequeño y de aspecto nuevo, fue reconstruido en 1966 tras haber sido destruido en la Segunda Guerra Mundial. El original era del siglo XVI.
Llovió copiosamente y tuvimos que esperar a que clarease antes de cruzar a los cercanos Jardines Korakuen por el puente sobre el río Asahi.

Jardines Korakuen de Okayama
Okayama tiene dos atractivos importantes: tener uno de los tres jardines más bonitos de Japón y estar cerca de Naoshima, la isla del arte contemporáneo.
Los Jardines Koraku-en se construyeron por Ikeda Tsunemasa en 1700. Estos jardines están considerados como uno de los mejores del Periodo Edo, junto a los de Mito y los de Kanazawa. Los jardines japoneses fueron construidos para el disfrute de la nobleza, pero también para el pueblo llano en determinadas fechas. desde 1884 pertenece a la prefectura de Okayama y está en lista de Lugares de Especial Belleza.
Accedimos por la entrada sur y lentamente un recorrimos sus senderos al lado de extensiones de hierba, estanques, puentes, casas de té, arbustos, cerezos y ciruelos que ya estaban empezando a florecer; en el centro hay un pequeño montículo con una bella y amplia vista.

Cómo fuimos de Okayama a Naoshima
Una isla donde el arte el el protagonista siempre es atractiva; esa isla, entre alguna otra deJapón, es Naoshima. Desde Okayama queda cerca y es fácil ir.
El tren local salió hacia Uno a las 9:07, con transbordo en Chayamachi, y se llega en una hora. En Uno el puerto está muy cerca de la estación. Compramos billete de ida y vuelta para la travesía de veinte minutos a Naoshima. Nada más desembarcar en el puerto de Miyanoura se ve la Calabaza Roja de la artista pop Yayoi Kusama .
Allí mismo, en el puesto de información turística nos dieron un folleto con un mapa y horarios de autobuses que recorren gran parte de la isla.
Recorrido artístico en Naoshima
Calabaza roja
Está en el puerto de Miyanoura, donde llega el barco, su autora es Yayoi Kusama.

Museo Ando
En autobús fuimos a Honmura, el otro puerto de la isla. Caminamos hasta el Museo Ando. El exterior del edificio está perfectamente integrado en el conjunto de casas tradicionales del barrio donde está, pero por dentro es un espacio moderno de líneas y pequeños espacios donde se ven diseños y maquetas de los museos Benesse y Chichu Art creados por él. El concepto arquitectónico que ha inspirado a Tadao Ando es crear un espacio lo mas amplio posible interfiriendo lo menos posible en el medio ambiente previo.

Calabaza amarilla
Legamos en media hora andando por la costa. Esta calabaza es el gran icono del arte de la isla, tal vez su creadora, Yayoi Kusama. no sé imaginó que la gente haría cola para fotografiarse con ella.

Museo Banesse
Este museo está a pocos metros de la calabaza amarilla. En el área del museo hay esculturas coloridas de animales, la del gato bien merecería la fama de la calabaza para fotografiarse.
El Museo Banesse House es un espacio donde se combinan salas grandes, intercomunicadas entre sí, ya sea para bajar o subir de unas a otras. Las obras son de arte contemporáneo. Dentro del recinto de este museo hay un hotel.
Valley Gallery
Valley Gallery, a 10 minutos andando, es un espacio al aire libre concebido por Tadao Ando. Consiste en una nave integrada en la naturaleza con bolas metálicas en varios lugares: en el agua, en las paredes, en el jardín. Estuvieron en la Bienal de Venecia de 1966. Es un lugar muy relajante. Se accede con el mismo ticket que en Museo Banesse.

Lee Ufan Museo
Está enfrente del Valley Gallery. Es un lugar diseñado por Tadao Ando y Lee Ufan como lugar de calma. Destaca el gran arco exterior con el mar de fondo.

Chichu Art
Este es el museo que Ando diseñó después del Museo Benesse. El día que estuvimos en Naoshima ya no había entradas disponibles, así que nos conformamos con las fotos del proceso de construcción que vimos en el Museo Ando.
Las entradas de los museos se pueden reservar online, para ahorrarse algo, además de asegurarse el acceso a ellos.
Volvimos andando hasta el puerto con el Océano Pacífico de fondo. Algunas personas iban en bici en nuestra dirección, otra posibilidad de desplazamiento en Naoshima..
Se podía haber visto algo más, pero consideramos que provechamos bien las seis horas que pasamos en la isla de Naoshima.
Alojamiento
Okayama Koraku Hotel: está muy cerca de la estación de tren, se puede ir perfectamente andando. El hotel tiene habitaciones grandes, el personal es amable y desde él pudimos ir caminando a los Jardines Korakuen. Totalmente recomendable.
Comida
En Okayama salíamos a cenar a la animada Toriyoshi, muy cerca dela estación y del canal, donde había muchos restaurantes.