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Castillo de Himeji, una parada entre Hiroshima y Kioto

Castillo de Himeji

Al Castillo de Himeji se va fácilmente desde Hiroshima, o desde Kioto, en tren. Es una parada conveniente para ver uno de los mejores castillos de Japón. Además, tienen el atractivo de estar al lado de los Jardines Kokoen.

Cómo llegamos al Castillo de Himeji desde Hiroshima

Salimos de Hiroshima a las 9:56 en tren Shinkansen con destino Himeji, donde hicimos una parada larga para ver su castillo sin prisa. Llegamos a Himeji en poco menos de una hora y dejamos el equipaje en las taquillas que hay antes de salir por las puertas de las máquinas de billetes.

El Castillo de Himeji se ve al salir de la estación y, caminando en línea recta, se llega en unos 25 minutos. Según íbamos acercándonos apreciabamos el tamaño del Castillo de la garza blanca, como es conocido. Antes de llegar al puesto de ventas de entradas se pasa un puente de madera y por la Puerta Hishi, que da a un patio con cerezos, todavía sin flor a finales de marzo.

Puente del Castillo de Himeji
Puente del Castillo de Himeji

El Castillo de Himeji

El Castillo de Himeji, Patrimonio de la Humanidad, se construyó en el siglo XV; la estructura actual data de la Época de Ikeda Terumasa, 1565-1613.

Castillo de Himeji con cerezos
Castillo de Himeji con cerezos

Una vez dentro, fuimos pasando por varias puertas y corredores exteriores; habíamos visitado otros castillos en Japón, como Matsumoto, Kanazava y Okayama, pero ninguno con un recinto tan grande antes de entrar al edificio principal en sí. Empezamos la subida a la torre, muy lenta por la cantidad de gente que había. En los distintos pisos íbamos apreciando la extensión del recinto del castillo.

Castillo de Himeji, vista general
Castillo de Himeji

En el interior de la torre hay alguna información y se ve dónde dejaban las armas. De hecho, este castillo no fue invadido ni destruido en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial; por ello, aunque está restaurado, conserva su estructura original. Al bajar de la torre vimos la exposición sobre la famosa Procesión Daimyo, un desfile que recrea lo que hacían los señores feudales durante el periodo Edo.

Otro espacio del recinto del Castillo de Himeji es el patio de armas occidental, Nishi no maru, con un largo corredor cubierto. En él había paneles sobre los distintos shogun que lo habitaron. El fin del feudalismo en Japón fue en 1871. Este corredor antes era habitado por las mujeres. En un panel se cuenta la historia de la princesa Sen que se enamoró de Honda Tadatoki , que llegó a ser señor del castillo.

Jardines Kokoen

Al salir fuimos a los Jardines Kokoen, a 200 metros del Castillo de Himeji. Estos jardines se construyeron en 1995, sobre una excavación de casas de samuráis, usando las técnicas de jardinería del Período Edo.
Hay varias partes: casa del té, jardín de flores, jardín de bambú, jardín de pinos, jardín de los árboles de verano. Nos asombra la variedad de jardines en Japón. Recordamos otros jardines que hemos visitado en Tokio, Okayama, Kanazava, Wakayama, Yokohama y tantos otros.

Jardines Kokoen en Himeji
Jardines Kokoen en Himeji

De Homeji a Kioto

Entre el Castillo de Himeji y los Jardines Kokoen habíamos estado casi cuatro horas. Volvimos a la estación de tren, recogimos nuestro equipaje de las taquillas y nos montamos en otro tren Shinkansen que nos llevó a Kioto en menos de una hora. Al llegar pedimos un regular taxi, pues los foreign friendly escaseaban, hasta nuestro alojamiento, Sequence Kyoto Gojo.

Alojamiento en Kioto

Sequence Kyoto Gojo: es un hotel moderno al que también se puede ir andando desde la estación de tren en unos 25 minutos. El hotel tiene onsen y sauna con uso alterno, unos días para hombres y otros días para mujeres. El desayuno y las opciones para comer o cenar en el restaurante están bien, en la cena hay un DJ tocando. Personal muy amable. Totalmente recomendable.

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