Lago Oeschinensee, Suiza

Kandersteg, montañas y lagos por Suiza

El paisaje de Suiza es envolvente; por todos lados montañas, ríos, lagos, viviendas típicas. En Kandersteg tuvimos concentrada toda esta belleza.

El camino hasta Kandersteg desde Burgos lo hicimos en dos jornadas: una haciendo noche en Brive la Gallarde y la otra hasta el destino, haciendo una parada larga en Annecy, ambas en Francia.

Annecy

Ya conocíamos Annecy, por eso mismo os apetecía volver a parar. Es un pueblo al lado de un lago, con un largo paseo a su orilla, donde también se puede uno bañar.

Annecy, Francia
Annecy, Francia

Las calles no han perdido su encanto, a pesar de que estén llenas de turistas; al fin y al cabo, todos tenemos derecho a disfrutar de los bellos lugares.

Intercambio de casa en Kandersteg

Ni siquiera sabíamos de la existencia de Kandersteg, hasta que, después de escribir a todos los posibles socios en Suiza, nos contestó una pareja de holandeses que tenían una joya de apartamento. Lo tenían muy bien acondicionado, con todo lo necesario en vacaciones, incluso ambiente hogareño y flores en el balcón. Lo mejor eran las vistas.

Una vez más, fue un acierto realizar un intercambio de casas con todo lo que ello aporta. Podéis leer nuestra entrada sobre las ventajas de un intercambio de casa aquí.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Kandersteg

El primer día descubrimos el pueblo a pie, se recorre en poco tiempo. La estación de tren, la oficina de turismo, polideportivo, dos supermercados, panadería, alguna tienda que otra, granjas, hoteles y casas de vacaciones al estilo de la montaña suiza.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Entre el personal que se veía por la calle, dependiendo de la hora, estaban los turistas, que llegaban a pasar la noche, montaban en uno de las dos telecabinas y se iban; los excursionistas de domingo, que venían cuando hacía buen tiempo en el tren por la mañana, se hacían la caminata hasta el Lago Oeschinensee o Sunnbüel y regresaban por la tarde.

Frente a nuestra casa veíamos pasar continuamente a los scouts de todos los países, prácticamente eran nuestros vecinos.

Ya por la tarde Kandersteg se quedaba un tanto vacío, entonces salíamos a pasear en medio de una naturaleza que no te cansas de contemplar.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

Era una gozada estar por estar en un sitio así, sin prisas, casi sin coches, porque allí acaba la carretera y los que quieren seguir ruta en automóvil tienen que embarcarlo en los vagones del tren que atraviesa las montañas por un túnel, hasta aparecer, después de 14 kilómetros, en el cantón de Valais.

Scout International Centre

En todos los viajes te encuentras con algo inesperado. En este caso, además de los paisajes imponentes de Suiza y de Kandersteg en particular, fue descubrir que en este pueblo se encuentra el Scout International Centre.

International Scout Centre, Kandersteg, Suiza
International Scout Centre, Kandersteg, Suiza

Hay cabañas de madera y un albergue. Nos contaron unos scouts españoles que, para ir allí, había que reservarlo al menos con un año de antelación.

Seguro que vivirán una buena experiencia: la convivencia con personas de otros países.

Lago Oeschinensee

Para subir al lago Oeschinesse se puede hacer de dos formas: andando o en teleférico. Lo hicimos andando para disfrutar de las vistas de Kandersteg, que se va tornando más pequeño, tramo a tramo, hermoso entre las montañas que lo rodean, da la impresión de estar muy escondido.

Kandersteg, Suiza
Kandersteg, Suiza

La caminata por el sendero no es muy dura, merece mucho la pena llegar hasta el lago Oeschinesse, otro lugar rodeado de montañas. Desde allí se pueden hacer algunas caminatas si se desea. Después de tomar algo en la cafetería, nos propusimos andar un poco más para apreciarlo desde otros ángulos, antes de regresar a Kandersteg por el mismo sendero que habíamos subido.

Lago Oeschinensee, Suiza
Lago Oeschinensee, Suiza

Sunnbüel

Otra opción para ver Kandersteg desde las alturas es coger el teléferico, muy cerca del pueblo, que sube a Sunnbüel. Desde allí se puede tomar el camino hasta Daubensee. Es más bien liso, sin grandes subidas. Como es corriente en Suiza, buenos paisajes.

Sunnbüel, Suiza
Sunnbüel, Suiza

En Daubensee hay un albergue, por si se quiere descansar antes de seguir; nosotros seguimos un tramo más y nos dimos la vuelta para coger de nuevo el teleférico.

Thun

Thun está muy cerca de Kandersteg. Es un pueblo que merece la pena recorrer, sus calles quedan a los pies de su castillo del siglo XII.

Thun, Suiza
Thun, Suiza

Después, una estupenda opción es rodear el lago Thunersee hacia Interlaken. Son muchos los puntos en los que resulta obligado pararse para disfrutar las vistas de este lago, como las que tuvimos tomando un baño a las afueras de Thun, caminando un poco a la orilla del lago.

Berna

Desde Kandersteg se pueden hacer excursiones en el día: yendo hacia Spiez y bordeando el lago Thunersee se llega a Berna.

Berna, Suiza
Berna, Suiza

Berna es la capital de Suiza y su casco antiguo es Patrimonio Mundial de la UNESCO. Desde el aparcamiento ya vimos, desde arriba, que Berna prometía. Adentrándonos en la ciudad, lo más característico son las arcadas, llamadas “lauben” de una calle larguísima; los comercios estaban protegidos ante el tiempo adverso. De ella parten otras calles que llevan a plazas con fuentes y rincones entrañables.

Berna, Suiza
Berna, Suiza

Conociendo Berna ya teníamos una visión de Suiza, rural y urbana, donde las montañas marcan las fronteras y los habitantes de un lado hablan en un idioma diferente de los del otro, mantienen su identidad cultural y también su sentido de pertenencia a una confederación.

Lucerna

Dejamos con pesar nuestra casa de intercambio en Kandersteg y nos fuimos a descubrir otros lugares de Suiza.

La primera parada fue Lucerna, otra ciudad con un lago para no perdérselo.

Nos alojamos en el hotel Richemont, recomendable. Este hotel es también una escuela de hostelería, por lo tanto, los desayunos que preparaban estaban buenísimos.

Desde el hotel llegamos al centro de Lucerna dando un paseo: a una orilla estaba el lago de los Cuatro Cantones, en la otra orilla, jardines. Así se llega al famoso puente medieval Kapellbrücke. Este puente está techado y es de madera, no es el original ya que sufrió un incendio, pero se reconstruyó tal como era. Las flores a lo largo de él le dan una belleza singular.

Lucerna, Suiza
Lucerna, Suiza

Saliendo del puente está el caso antiguo, con sus calles y plazas, algunos edificios tienen frescos pintados en sus fachadas.

Desde Lucerna se puede ir al monte Pilatos, que atrae a muchos visitantes en días de sol. También visitamos algún pueblo de alrededor del lago como Weggis; o te encuentras vistas como las de Lungerer See.

Lungerer see, Suiza
Lungerer see, Suiza

Winthertur

Muy cerca de Winterthur estaba el destino en el que íbamos a pasar unos días, en casa de una estudiante que acogimos un curso en la nuestra. Los viajes son también momentos de reencuentro.

Winthertur es una pequeña ciudad que tiene plazas con encanto. A las afueras, en una elevación, se puede visitar la colección de arte privada, que fue comprada por Oskar Reinhart a lo largo de su vida, y ahora alberga la Villa Reinhart y sus jardines.

Zurich

Nuestro recorrido por Zurich, la capital financiera y universitaria, fue muy completo.

Primero dimos un paseo en barco por el lago, para apreciar bien la ciudad.

Después anduvimos por el casco antiguo, donde está la iglesia románica que fundó Carlomago, Grossmünsterm, hasta llegar a la universidad donde estudió Einstein. La biblioteca, diseñada por Calatrava, merece una visita.

Para terminar, saliendo de la universidad, se tienen unas buenas vistas de esta dinámica ciudad con tiendas exclusivas en las que no entramos.

Zurich, Suiza
Zurich, Suiza

Lago de Constanza

Muy cerca de Winterthur está Kreuzlingen, haciendo frontera con Alemania. Al otro lado está la ciudad alemana de Constanza. Allí se coge el transbordador hasta Meersburg, un bonito pueblo desde donde hacer una amena ruta turística : el parque de Afferberg Salem, donde habitan muchos monos en semilibertad, que se acercan a comer cacahuetes.

Afferberg Salem, Alemania
Afferberg Salem, Alemania

Antes de volver al ferry se puede ir a los palafitos de Unteruhldingen y darse un baño de descanso en las pequeñas playas del lago.

Palafitos de Unteruhldingen, Alemania
Palafitos de Unteruhldingen, Alemania

Cataratas del Rin

También desde Winterthur se puede ir a las famosas cataratas del Rin, incluidas en casi todos los viajes organizados por agencias, con montones de turistas; no obstante, nos gustaron.

Cataratas del Rin, Suiza
Cataratas del Rin, Suiza

Sin embargo, nosotros disfrutamos mucho más en otras cascadas más pequeñas donde podíamos bañarnos.

Suiza es un lugar singular, paradójicamente sus montañas son frontera y punto de unión, allí se juntan idiomas y culturas. Sin pertenecer a la Unión Europea es un símbolo de Europa.

Vuelta a casa por Lago Maggiore

La vuelta a casa la hicimos por Italia para ver el lago Maggiore. En la entrada os lo contamos.

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