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Intercambio de casa con HomeExchange, un viaje más local

Atardecer desde nuestra casa de intercambio en Sea Point, Ciudad del Cabo

Viajar, viajar, viajar, ¡cómo nos gusta viajar! Si además, nos podemos sentir algo menos turistas y más como una pequeña parte del lugar que visitamos durante un tiempo, mucho mejor. Esto lo conseguimos gracias a los intercambios de casa de HomeExchange. Os animamos a seguir leyendo, porque os vamos a contar en qué consiste, los tipos que hay y nuestra experiencia de más de 100 intercambios en familia y en pareja por cinco continentes desde 2004, incluida una vuelta al mundo. Nos gustaría que os sirviera y animara a viajar sintiéndoos más locales.

Qué es un intercambio de casa

El concepto es sencillo: vamos a otra casa y otra familia viene a la nuestra. Casa por casa, de forma simultánea o no, en las mismas fechas u otras. Todo se habla entre las dos partes y, cuando se tiene todo claro, se registra el intercambio.

Os aconsejamos ser flexibles en destinos, y estar abiertos a descubrir nuevos lugares, siempre lo hemos hecho. No hay que cerrarse y decir:» Quiero ir a Nueva York del 1 al 8 de junio»; hay que estar dispuestos a valorar muchas otras posibilidades que están esperando, o a considerar las propuestas que nos lleguen. Por eso es muy importante estar en una plataforma que pueda cumplir nuestros deseos, o descubrir otros nuevos. Cuantos más miembros asociados haya, mucho mejor. HomeExchange cumple ese requisito.

Otro aspecto que no hay que olvidar es la posibilidad de intercambiar también el coche. No es obligatorio, pero siempre se puede pactar con la otra familia, si lo consideramos conveniente según el lugar a donde vayamos de intercambio. Nosotros lo hemos acordado muchas veces y nunca ha habido ningún problema. Antes hay que tener la certeza de si el seguro del coche también cubre a otros conductores.

Ventajas de un intercambio de casa según nuestra experiencia

Nuestra experiencia es que el intercambio de casa es mucho más que ahorrarse el dinero de un hotel. Por supuesto que es una ventaja, pero no la única. En nuestros intercambios hemos encontrado muchas más:

  • Ni la mejor suite del mejor hotel se puede comparar con todo lo que contiene y proporciona una casa.
  • Nos hemos sentido menos turistas y más locales al conocer la vida cotidiana: tiendas, barrio, vecindario, transportes públicos,… En ocasiones hemos compartido cena y charla con vecinos y amigos de los dueños de la casa en la que estábamos.
  • Hemos descubierto la gastronomía local, que hemos degustado con curiosidad.
  • Siempre hemos valorado otros lugares distintos de los populares, como el que muestra la foto destacada, a los que nunca hubiéramos ido por no estar en los circuitos turísticos clásicos, pero que, sin embargo, tienen mucho que ofrecer.
  • Disfrutamos del contenido de una casa: decoración, nuevos libros, música,… Todo lo nuevo nos ha inspirado y enriquecido.
  • Ha sido un aprendizaje para nuestras hijas: cuidan otros juguetes, oyen otros idiomas, ven otras formas de vida, costumbres, museos,…
  • Hemos descansado en una casa cuando no nos apetecía salir de excursión, bebiendo una cerveza de marca distinta, un vino local o un café viendo una película o no haciendo nada.
  • Nos hemos marcado los horarios de levantarnos o comer a la hora que hemos necesitado, independientemente de los horarios de otros países.
  • Tener un intercambio a la vista ha sido una buena ocasión para que hagamos una limpieza en nuestra propia casa y para arreglar esas cosillas que se va dejando para más adelante.
  • Nos han cuidado la casa mientras no hemos estado en ella, la hemos encontrado limpia a la vuelta.
  • El haber intercambiado el coche nos ha facilitado las cosas en muchas ocasiones.
  • Ha aumentado la confianza en las personas al dejarles las llaves de la casa, que son como el corazón de lo que, materialmente, poseemos.
  • Al igual que nosotros, muchas veces otra familia nos ha facilitado elementos importantes que en un viaje que serían difíciles de transportar: cunas, tronas, sillas de seguridad, cuentos, juegos, juguetes, bicis, toallas,…
  • Hemos podido teletrabajar en un espacio grande y agradable en el lugar del mundo que elegimos.
  • Nos ha permitido que un viaje sea más largo y pausado, como en nuestra vuelta al mundo en familia, cuando la mayoría de los alojamientos fueron mediante un intercambio de casa.
  • Nos han cuidado las plantas y nosotros también lo hemos hecho, además de cuidar mascotas: perros, gatos, peces, gerbos, toda una experiencia para los que no las tenemos en casa.
  • Nuestra casa se ha llenado de recuerdos: voces en otros idiomas que han habitado en ella. Una casa también se viste con las personas que pasan por ella. Han estado familias de casi toda España, así como de FranciaAlemania, Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Holanda, Suiza, Noruega, Escocia, Italia, Brasil, Estados Unidos, CanadáMalasia, AustraliaNueva ZelandaSingapur, Sudáfrica, Argentina,…
  • Lo mejor ha sido la comunicación que se establece con las personas que van a venir a tu casa, la complicidad, la relación amigable.
  • Lo único malo de un intercambio de casa es que hemos tenido que rechazar ofertas pues no es posible dar una respuesta positiva a todas las solicitudes que llegan cada año. Hay tanto por ver,…

Contacto con otros socios

Cuando ya estés suscrito, piensa en algún destino y escribe a cuantos miembros quieras. Si, mientras tanto, recibes otras propuestas es de cortesía responder aunque no se acepte.

Mantén una conversación fluida y sincera con quien te responda de forma positiva, pregunta las dudas. Si todo va adelante, pre-aprueba el intercambio y regístralo. ¡Ya está! Solo faltaría esperar a que llegue la fecha de irse y recibir, o no en el caso de que el intercambio no sea simultáneo.

Por si te sirve de ayuda, nosotros empezamos nuestro primer intercambio en España para probar cómo era. Después, ya no hemos parado.

Preparación de la casa en seis pasos

Nuestra check list cuando tenemos un intercambio a la vista es:

  1. Limpieza: es importante dejar la casa en condiciones. No hay que limpiar con un pincel el rincón más escondido, pero sí los cristales, los muebles, la vajilla, la nevera, los cajones de la cocina, el baño, las alfombras, el suelo,… Todo recogido.
  2. Espacio: según el número de personas que vengan, siempre dejamos un espacio, en los armarios y cajones de cada habitación.
  3. Comida y bebida: deja algo para por si lo necesitan nada más llegar. Os aseguramos que nos ha venido muy bien a ciertas horas.
  4. Guía de casa: debe contener el uso de electrodomésticos, calefacción, aire acondicionado, acceso al garaje, clave wifi,… todo lo que sea importante. También escribir los lugares a visitar en vuestra localidad y alrededores, así como restaurantes, supermercados, mapas, etc.
  5. Llaves: asegurarse de enviarlas por correo con tiempo, o dejarlas a alguien o en un lugar acordado. Este aspecto tiene que quedar muy claro. Nosotros hemos cogido llaves de un cajetín con clave, de casas de vecinos, del encargado de un garaje, de un banco de iglesia en el cuarto de un coleccionista de antigüedades,… Es importante dejar una llave de repuesto a alguien de confianza.
  6. Regalo: encontrarse algún producto típico nada más llegar es un buen comienzo de un intercambio. Nosotros, al ser de Burgos, solemos dejar almendras de Briviesca y una botella de vino de Ribera del Duero.

Al irte de otra casa: deja todo limpio y recogido.

Para saber más

Si quieres más información sobre cualquier aspecto sobre intercambios de casa, podéis escribirnos a info@alesteporeloeste.com y, con mucho gusto, os responderemos.

Para finalizar, os podemos asegurar que nuestra experiencia es totalmente positiva y que guardamos un estupendo recuerdo de todos nuestros intercambios de casa. Estamos orgullosos de haber invitado a suscribirse a otras personas a HomeExchange y, según nos han contado, están muy contentas de haber conocido esta forma de viajar.